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Dos estudios destapan el fraude de fármacos enviados al Tercer Mundo

Los medicamentos dudosos se destinan a la tuberculosis y a la malaria

Casi la mitad de algunos medicamentos que llegan a los países pobres son fraudulentos o están en pésimas condiciones, según sendos estudios realizados en Nigeria y el sureste de Asia publicados en la revista científica británica The Lancet. En numerosos casos se trata de fármacos teóricamente destinados a luchar contra la tuberculosis y la malaria, enfermedades que diezman a la población de esos países.

El primero de los estudios, Calidad farmacológica de medicamentos en farmacias de Nigeria, coordinado por la Universidad Robert Gordon de Aberdeen (Escocia), ha examinado el 5% de las farmacias de las dos principales ciudades nigerianas, Lagos y Abuja. El 48% de los fármacos antimalaria, antibacterianos y antituberculosis tienen niveles de principios activos fuera de lo recomendado. De 581 muestras procedentes de 12 países, 38 carecen de etiquetado.

Ni rastro de medicinas

'Un alto porcentaje de medicinas no cumplen las normas', señala el informe, que añade que la situación es más grave que la reflejada por un estudio anterior de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Birmania y Vietnam, según el cual un 31% de los medicamentos importados y un 46% de los locales están bajo mínimos.

Un ejemplo: en 13 muestras de jarabe con amoxicilina y ampicilina contra las infecciones respiratorias, que matan a uno de cada cuatro niños menores de cinco años, se detectó que sólo contenían el 63% de la dosis necesaria.

También se han encontrado muestras sin pirazinamida un principio activo contra la tuberculosis, enfermedad que cada año mata a ocho millones de personas. En cuanto a la malaria, el estudio escocés detecta sólo un 25% de principio activo en ciertos preparados, y en algunas muestras de metronidazol o pirazinamida no había rastro de tales medicinas. El otro informe, Falso artesunato en el sureste asiático, de las universidades de Oxford (Reino Unido) y Mahidol (Tailandia), denuncia que las muestras falsas de este compuesto descubiertas fueron un 64% de las recogidas en Vietnam, un 40% en Birmania, un 38% en Laos, un 25% en Camboya y un 11% en Tailandia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de junio de 2001