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LA CRISIS DE UNA LÍNEA AÉREA

Una tregua para los viajeros en el aeropuerto de Buenos Aires

El cese del cruce de declaraciones y la tregua tácita declarada por los sindicatos cuando se enteraron de que finalmente la SEPI optaba por la suspensión de pagos y no declarará la quiebra de Aerolíneas abrió el cielo cerrado del conflicto y se deslizaron unas horas de calma. Los trabajadores se manifestaron en los aeropuertos, pero sin impedir que salieran los vuelos de Iberia.

La mejora de la situación se hizo patente en la decisión de American Airlines de reanudar todos sus vuelos entre EE UU y Argentina, tras la decisión tomada el jueves de anular los enlaces por motivos de seguridad.

El jefe de gabinete, Chrystian Colombo, comprometió "todo el apoyo" del Gobierno argentino para que la compañía de bandera pueda continuar funcionando mientras se resuelve su futuro. En fuentes del Ejecutivo se admite además que "hay conversaciones avanzadas" con posibles grupos de inversores para que se hagan cargo de Aerolíneas después de que la SEPI ordene las cuentas con los acreedores, "se reestructure el pasivo" y se llegue a un acuerdo con los sindicatos.

Sin poner dinero

"Sin hacer aportes de capital", dijo Colombo, "el Gobierno está dispuesto a ayudar con beneficios impositivos y todo lo que haga falta a quienes estén dispuestos a operar Aerolíneas y mantener la mayor cantidad posible de puestos de trabajo, pero todo eso también depende de la actitud de los sindicatos".

Según el ministro Bastos, "si la SEPI pidió la suspensión de pagos, es que considera que con una reestructuración de la deuda, la compañía es viable". De acuerdo con la ley argentina, los convenios colectivos de de los empleados quedarán "suspendidos" mientras se extienda la convocatoria de acreedores. En ese plazo, la SEPI podría intentar poner en marcha el plan de ajuste, al que se opone APTA, "para sanear la compañía" antes de ofrecerla a la venta. El ministro de Infraestructura aseguró que la SEPI quiere convertir a Aerolíneas "en una empresa regional en expansión, no en reducción".

Patricio Zavalía Lagos, presidente de Aerolíneas, negó el supuesto "vaciamiento" que denuncian los sindicatos. En una presentación espontánea ante los tribunales que iniciaron la investigación, dijo que la empresa "tiene 26 aviones propios y 19 alquilados".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de junio de 2001