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Un examen radiológico confirma que 'La Moreneta' era blanca

La imagen de la Virgen de Montserrat -conocida popularmente en Cataluña, donde es un símbolo religioso y catalanista, como La Moreneta- era originalmente blanca. La figura actual, de faz y manos negras, ha sufrido una transformación del color debida a los humos que desprendían los cirios de veneración o a la reacción química del barniz que se utilizó para fijar la pintura.

El Periódico de Catalunya publicó ayer esta noticia, que no ha sorprendido a la comunidad benedictina de Montserrat. El portavoz del monasterio, el padre Josep Maria Foses, restó ayer importancia a lo publicado y afirmó: 'La sopa de ajo hace tiempo que está descubierta'. Según él, 'en Montserrat hace años que tenemos asumido que la imagen no es negra'. De todos modos, el análisis de la talla que se ha llevado a cabo en los últimos meses aún no ha concluido, y la comunidad benedictina no quiere avanzar resultados hasta que los técnicos tengan conclusiones definitivas. Los datos se podrían hacer públicos en unos 15 días, cerca de la celebración, el 27 de abril, de la festividad de la Virgen.

Que la imagen de la Virgen de Montserrat no era negra quedó ya expuesto, por ejemplo, en el catálogo de la exposición Nigra sum (1995), y también había sido apuntado con anterioridad por el padre Josep Maria Albareda, autor de La historia de Montserrat, publicada en los años treinta. El trabajo científico, según Foses, aportará nuevos datos sobre la Virgen más allá de su color, que ya se admite que era el de la madera original.

Cara y manos

El estudio sobre la talla de la Virgen de Montserrat, que lleva a cabo el servicio de restauración de bienes muebles de la dirección general del Patrimonio Cultural de la Generalitat, pone de manifiesto que el color no es el original. El aspecto actual de La Moreneta se debe a un proceso de oscurecimiento de la cara y de las manos de la talla, que son las partes en las que se ha centrado el análisis sobre la coloración.

La investigación científica, además de discernir de qué época data la coloración, pretende también aportar datos para conocer con precisión el estado en origen de la talla, así como el actual; las partes que se mantienen intactas desde el siglo XII, cuando se considera que pudo ser tallada, y las que han sido superpuestas. Para analizar la talla, se han realizado diversos estudios y pruebas, entre las cuales están la captación de imágenes radiológicas tomadas en el mismo monasterio.

La coloración última de la imagen data de finales del siglo XVIII o de principios del XIX, cuando se sabe que el rostro fue pintado de negro. En el primer tercio del XIX, la imagen también sufrió una intervención, pues de esta fecha es el niño que sostiene sobre las piernas y parte de las manos.

La comunidad benedictina indicó que los estudios que se han llevado a cabo se han hecho por encargo de los monjes que desean más información sobre la imagen más venerada de Cataluña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de abril de 2001