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TRIBUNALES - YA FUE CONDENADO POR VERTIDOS

El fiscal pide 5 años de cárcel para un empresario por contaminar L'Albufera

El fiscal pide cinco años de prisión y una multa de 4,5 millones de pesetas para el propietario de una empresa que contaminó con sus vertidos reiteradamente y durante años la acequia del Braç Nou, un ramal de la de Favara que muere en el puerto de Catarroja, dentro del parque natural de L'Albufera. De ser considerado culpable por el tribunal, Miguel C. M. podría ser el primer empresario en la Comunidad Valenciana y el segundo en España en ingresar en prisión por un delito ecológico.

No es la primera vez que Miguel C. M. se enfrenta a la justicia por la comisión de un delito ecológico. De hecho, el empresario fue condenado el 17 de septiembre de 1993 a una pena de seis meses y un día de prisión menor por un delito ecológico y una de sus empresas en Silla, Hamprofester, cerrada a instancias del Consistorio de la localidad, presidido a la sazón por el socialista Francesc Baixauli. Ahora el fiscal le pide una pena de cinco años de prisión como gerente y administrador único de la mercantil Grasas Comestibles, SA, ubicada en el polígono industrial de Catarroja. El ministerio público lo acusa de verter ácidos grasos a la acequia de Braç Nou, residuos que luego pasan a la acequia de Favara, que desemboca sus aguas en el puerto de Catarroja dentro ya del Parque Natural de L'Albufera.El 14 de septiembre de 1996 agentes del Seprona, unidad adscrita a la Guardia Civil, descubrieron en el puerto de Catarroja una gran mancha de color blanquecino con una anchura de 20 metros que resultó estar compuesta por residuos de ácidos grasos. Los agentes concluyeron que dichos residuos provenían de la empresa de Miguel C. M. Los mismos hechos se produjeron en abril de 1997, a finales de noviembre de 1998 y a finales de febrero de 1999.

Durante el juicio de ayer el acusado y los responsables de la empresa negaron que sus vertidos fueran tóxicos, al tratarse de una empresa que fabrica margarina para el consumo humano y piensos animales, a la vez que expresaron sus dudas sobre la procedencia real de aquellos residuos alegando que en la acequia vertían muchas otras empresas. Por su parte, el letrado defensor ridiculizó las investigaciones llevadas a cabo por el Seprona llegando a afirmar que los agentes de la Guardia Civil de Paiporta habían "demostrado una incapacidad absoluta" e ironizó sobre las conclusiones del informe pericial aportado por el ministerio público. En el informe, realizado por el périto medioambiental del TSJ, se calificaron de muy peligrosos para el ecosistema de L'Albufera los vertidos de Grasas Comestibles, SA.

José Luis Ramos, letrado de Ecologistes en Acció, colectivo que siguió el juicio, aseguró que es "una vergüenza la soledad con la que el fiscal ha ejercido su acusación, ya que con él deberían estar también los titulares del Parque Natural de L'Albufera: el Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat Valenciana".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de diciembre de 2000