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La seguridad alimentaria

"La culpa es de las frisonas que se traen de fuera"

132 muestras

José Vázquez, el propietario de la explotación donde se detectó el caso confirmado de vacas locas, se encontró ayer con su vivienda y la granja contigua asediadas por los medios de comunicación, a los que no quiso ofrecer explicaciones. "De eso saben en Lugo", fue su único comentario. La explotación de Vázquez está en Enxerto, una pequeña aldea de una decena de casas perteneciente al municipio de Carballedo, en el sur de Lugo.El alcalde de la localidad, Julio Yebra, confesó que se había enterado de la noticia por Internet. Los vecinos de Enxerto también trataron de rehuir a los periodistas, aunque algunos explicaron que la res muerta había sido enterrada días atrás en una finca próxima a la granja y posteriormente exhumada, por orden de la Xunta, para su incineración en una empresa de Ourense.

En la única taberna de la aldea, los lugareños también culpaban de lo ocurrido a la importación de vacuno. "Las vacas gallegas están perfectamente, la culpa es de las frisonas que se traen de fuera", era el comentario general.

La explotación de Vázquez está dedicada tanto a carne como a leche. Ayer tarde, el propietario de la explotación recibió la visita de una patrulla del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona), que permaneció una hora dentro de la granja.

Desde comienzos de año, la Xunta ya había ordenado analizar muestras de 132 reses en las que se había descubierto algún tipo de trastorno nervioso. De hecho, hasta ayer mismo otras tres explotaciones tenían prohibida la compra y venta de vacuno a la espera de conocer las muestras recogidas entre sus reses, que finalmente resultaron negativas."Esto era una premonición desde hace 15 días", declaró el secretario general de Unións Agrarias de Galicia, Roberto García. El Gobierno autónomo estaba ofreciendo muestras de preocupación, y en el espacio de cinco días anunció dos planes de choque distintos, dotados en total con 676 millones de pesetas, para prevenir la enfermedad. El último lo aprobó el Consejo de Gobierno el pasado martes y, a pesar de que ya debía conocer que los análisis previos realizados en Zaragoza eran positivos, el presidente de la Xunta, Manuel Fraga, declaró que "gracias a Dios" en Galicia no había aparecido ningún caso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de noviembre de 2000