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La Unión Europea lanza un plan de choque para acabar con la desigualdad entre sexos

Bruselas desea un cambio estructural que modifique el papel tradicional del hombre y la mujer

La Comisión Europea presentará el miércoles un programa de acción quinquenal para fomentar la igualdad de mujeres y hombres en la vida social, económica y política europeas y acabar con los estereotipos que distinguen a los dos sexos. También adoptará una propuesta de directiva sobre la igualdad de trato en el acceso al empleo, la formación y la promoción profesional y las condiciones de trabajo. Los progresos realizados hasta ahora para compensar estos desequilibrios son importantes, pero Bruselas reconoce que aún queda un largo camino que recorrer, sobre todo en el proceso de toma de decisiones.

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La Comisión Europea cree necesario adoptar medidas más eficaces para incrementar la participación de la mujer en el mundo profesional, político y social, ya que en muchos sectores el sexo femenino sigue estando por debajo del nivel mínimo (30%) que se considera indispensable para poder ejercer una influencia real. La media comunitaria se sitúa ligeramente por encima del 25%, lo que muestra el nivel actual del desequilibrio profesional entre los dos sexos. La cifra varía del 21% de Grecia al 31% de Finlandia o el 27% de España, Dinamarca y Suecia.Los niveles de representación de las mujeres siguen siendo muy bajos, sobre todo en los Gobiernos y Parlamentos nacionales, donde apenas alcanzaron el 18,6% de media en la UE en 1999. El índice de participación varía entre el 43,6% de Suecia y el 6,3% de Grecia. En España, la representación de las mujeres fue del 22,2%. La mitad de los puestos ministeriales en Suecia están a cargo de mujeres, circunstancia que contrasta de nuevo con el escaso 5% de nombramientos en Grecia. En el Parlamento Europeo, la cifra de cargos se situó en el 30,2%, y en la Comisión Europea, en el 25%, dos puntos por encima de la media en los Gobiernos nacionales.

Para los expertos de Bruselas, el déficit de representación de la mujer constituye un problema estructural estrechamente relacionado con tradiciones todavía muy arraigadas en la UE. Según sus datos, los mayores progresos para equilibrar la situación de la mujer con la del hombre se han hecho en los países nórdicos, especialmente en Suecia y Finlandia.

Aunque la legislación de los Quince reconoce los mismos derechos a los hombres y a las mujeres, en la práctica estos principios no se aplican de la misma manera en los integrantes de la Unión. La Comisión Europea considera que una de las vías para afrontar con eficacia esta situación es integrando el objetivo de la igualdad de sexos en todas las políticas que tengan un impacto directo o indirecto sobre las mujeres y los hombres. Además propone que se adopten acciones específicas para eliminar estas disparidades "innegables" a través de los fondos estructurales.

La estrategia global que presentará Bruselas para los próximos cinco años (2001-2005) permitirá además hacer un seguimiento de estas iniciativas y evaluar todas las políticas que se desarrollen sobre el tema en la UE. El objetivo principal es lograr el cambio estructural.

La Comisión también propone otros cinco puntos estratégicos para orientar una acción coordinada a favor de la igualdad de sexos y lograr un cambio en los papeles tradicionales del hombre y de la mujer combatiendo los estereotipos. Además se propone establecer indicadores para cada objetivo, que permitirán evaluar los avances conseguidos.

Prejuicios y actitudes

Según los responsables de Bruselas, son precisamente las actitudes, los comportamientos, las normas y los valores los que definen e influencian el papel de la mujer y del hombre en la sociedad. Por ello, la eliminación de los prejuicios culturales que siguen existiendo en la actualidad, así como de los estereotipos sociales, es crucial para conseguir el objetivo de la igualdad. Para lograrlo, la Comisión Europea propone actuar en el sistema educativo y en los medios de comunicación con el fin de que promocionen este principio.

Coincidiendo con esta iniciativa europea, la ONU inaugura hoy en Nueva York (EE UU) una cumbre a favor de la igualdad entre el hombre y la mujer, a la que se espera asistan más de 10.000 representantes, expertos y líderes políticos de todo el mundo, informa Efe. La reunión, conocida como Pekín+5, analizará los progresos realizados en este sentido desde la última conferencia de este tipo, celebrada en la capital china en 1995.

Permiso de paternidad simultáneo al de la madre

Los ministros de Trabajo y Asuntos Sociales de la Unión Europea adoptarán mañana en Luxemburgo una resolución sobre "la participación equilibrada" de hombres y mujeres en la actividad profesional y familiar, en la que se invita a los Gobiernos a que reconozcan a los padres trabajadores el derecho "individual" e "intransferible" al permiso de paternidad simultáneo al que disfruta la madre.

La UE busca con esta resolución poner en evidencia la importancia que tiene el logro de fórmulas para reconciliar el trabajo con la familia. Se trata de compensar las desventajas que las mujeres tienen a la hora de acceder al mercado laboral debido a la maternidad y también los problemas que los hombres experimentan para participar en la vida familiar a la hora de ausentarse del trabajo para atender a los hijos.

"Los hombres y las mujeres tienen derecho a compaginar la vida profesional y la vida familiar", afirma la resolución del Consejo, elaborada a instancias de Portugal, que ha modificado recientemente su normativa en este sentido.

El texto no es de aplicación obligatoria para los Estados miembros, pero deja la puerta abierta para que se puedan tomar iniciativas adecuadas. El Consejo propone que se evalúen los ordenamientos jurídicos para determinar qué posibilidades hay para que el hombre pueda disfrutar de un permiso de paternidad que sea simultáneo al de la madre.

Los Quince quieren alcanzar también, en el marco del paquete antidiscriminación, un acuerdo político sobre la directiva que prohibirá que se margine en la UE, por cuestiones de origen racial o étnico, a una persona a la hora de acceder a un puesto de trabajo, a los sistemas de seguridad y protección social, a la educación y a los servicios. Este principio de igualdad de trato entre personas con independencia de su raza no se aplicará a los individuos que se encuentran en situación ilegal en algún país comunitario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de junio de 2000