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Paula Izquierdo firma 'El hueco de tu cuerpo', una novela "de pérdidas"

Ha sido bailarina, periodista y psicóloga antes de recalar definitivamente en la literatura tras pasar como alumna por la Escuela de Letras de Madrid, donde ejerce ahora como profesora para chicos de 12 a 18 años. Después de debutar en 1997 con La vida sin secreto, Paula Izquierdo (Madrid, 1962) presenta El hueco de tu cuerpo (editorial Anagrama), "una novela de pérdidas", como la define la autora, pero también "de toma de decisiones". El hueco de tu cuerpo es una novela intimista escrita en tercera persona, protagonizada por una fotógrafa en horas bajas, de nombre Blanca Vallejo, y transcurre en dos tiempos: un presente, concentrado en una sola madrugada, y la evocación de un pasado que fluye de un modo desordenado, como fluye el pensamiento ante una serie de estímulos que se presentan a Blanca mientras se va haciendo de día.

El oficio de la protagonista de la novela no es gratuito, a juicio de la escritora. Por un lado, traduce "algo que todos buscamos". Y explica a continuación ese "algo" del que habla: "Hacer perdurar un instante, que es único e irrepetible".

Por otro lado, las preguntas que Blanca se realiza sobre la calidad y el sentido de su propia obra sirven a la autora para reflejar la tensión de la protagonista y sus preguntas acerca de sí misma y de su vida.

"Como autora, he parido a un narrador que ha parido a una protagonista que se ha parido a sí misma a lo largo de la novela", resume Paula Izquierdo. De ahí la referencia a la toma de decisiones del personaje. Unas decisiones que llegan "en un momento de desequilibrio, pero también de gracia", después de un agónico proceso de pérdidas, y que, en teoría, deberían servir a la protagonista para renacer y poner fin a un largo descenso a los infiernos.

Al infierno de la depresión, desencadenada por la muerte prematura de una hija tras un parto complicado y por una relación insatisfactoria con su marido. Pero también al infierno de la obsesión con su propio cuerpo, que autorretrata, desnudo, de forma implacable, y al de la dependencia de los hombres -de su marido y de sus amantes- para llegar a tener un poco de autoestima. El final es, en palabras de la autora, "una puerta abierta: la novela no tiene futuro".

Distancia personal

Paula Izquierdo rechaza de plano que su pasado tenga cualquier parecido con las peripecias que, según ha escrito, vive su protagonista: "He querido distanciarme al máximo de ella", explica la autora. Para ello, entre otras cosas, se ha servido de un narrador externo: "La novela anterior la escribí en primera persona y me resultó muy dura".

Asegura también la escritora que no le da miedo que el punto de vista y el contenido del libro, evidentemente femeninos, influyan en el género de sus lectores: "Sí tengo un lector ideal, pero puedo asegurar que no tiene sexo", concluye Izquierdo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de enero de 2000