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El libro "Mar brava" rehabilita la historia de ilustres piratas y corsarios españoles de los siglos XVI al XIX

Fueron vidas desmesuradas, empujadas en unos casos por la aventura, en otros por la avaricia, y la mayoría acabaron en locura, en prisión o en la horca. Los piratas españoles, al contrario que los ingleses, siempre tuvieron muy mala prensa, pero según la época en la que llevaron a cabo sus correrías fueron legales y avalados por la Corona. El periodista Gerardo González de Vega (Palencia, 1952) narra en el libro Mar brava la biografía, fiel a la historia, de los más notables corsarios (empresarios que actúan al servicio de la Corona, en el siglo XV), piratas (trabajan por cuenta propia, cuando ya son ilegales, a partir del reinado de Fernando el Católico) y negreros (traficantes de esclavos en el mar). Por ejemplo, Lope de Aguirre, que se autodefinía como príncipe de la libertad, y que fue quien diseñó la bandera negra en aguas americanas con dos espadas cruzadas teñidas de sangre, con las que navegaba por aguas americanas; entre sus hazañas, devastó la isla Margarita. O de Pedro Téllez Girón, duque de Osuna, que tuvo como ideólogo a Quevedo, y que contó con el aval de Felipe III. El corsario Osuna, un personaje supersticioso, como la mayoría de los marineros, que se negaban a navegar con muertos a bordo, es el fiel reflejo de la mentalidad del pirata respecto a la religión. Al volver del Mediterráneo oriental, estuvo a punto de naufragar en Sicilia. Lo achacó a hechizos musulmanes, se hizo traer hechiceros para conjurarlo y le salió bien porque se salvó.

Entre los ilustres piratas también hubo mujeres (en la mayoría de los casos se embarcaban disfrazadas de hombre). La más célebre, la monja Alférez.

El autor, que se ha documentado a lo largo de 10 años en centenares de libros, algunos incluidos en la amplia bibliografía de Mar brava, ha querido en este libro huir de cualquier juicio moral acerca de los piratas: "Fueron unos transgresores, pero no se les puede reducir a simples bandoleros y sólo trato de contar sus historias". El escritor y periodista Luis Pancorbo, que presentó ayer el libro en Madrid, quiso hacer una actualización de la figura de los piratas en la España de hoy: "No son asunto del pasado. En las rías gallegas viajan en grandes barcos y en las pateras trafican con humanos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de diciembre de 1999