Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
SALUD

Dormir poco causa obesidad, tensión alta y envejecimiento

Un estudio de la Universidad de Chicago revela los peligros del déficit crónico de sueño

Un equipo de investigadores de la Universidad de Chicago ha descubierto que no dormir lo suficiente es una de las causas de engordar, de perder memoria y defensas, de arrugarse antes de tiempo y de desarrollar diabetes e hipertensión. En un estudio publicado recientemente en la revista The Lancet califican el déficit crónico de sueño como un hábito peligroso para la salud que además acelera el envejecimiento del organismo.

"Quienes acumulan una deuda de sueño, a la larga tienen que pagar un precio muy alto", explicó a EL PAÍS Eve Van Cauter, directora del estudio sobre los riesgos de dormir poco realizado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chicago.Según Van Cauter, la sociedad moderna está tan acostumbrada a robarle horas al descanso nocturno para dedicárselas al ocio o al trabajo que existe el convencimiento general de que el cuerpo se ha adaptado a ese ritmo y que, a lo sumo, sólo sufre temporalmente cansancio, irritabilidad y deterioro de las facultades mentales. Pero, en contra de lo que se creía, las consecuencias van más allá de las funciones cognitivas.

El principal hallazgo del experimento realizado por el equipo de Van Cauter es la alteración del sistema hormonal, de la que se derivan todos los demás síntomas. Al privar de cuatro horas de sueño a un grupo de hombres jóvenes durante seis días, su capacidad de secreción de insulina se redujo en un 30%, al tiempo que se elevó la concentración de la hormona cortisol y bajó el nivel de la que estimula la tiroides. La combinación de esas reacciones puede ser peligrosa a largo plazo, concluye el estudio.

Las glándulas adrenales segregan cortisol a modo de defensa cuando hay una situación de estrés, por lo que en teoría no deberían producirla cuando el cuerpo está relajado durmiendo. Pero al acortar el sueño, el organismo responde como si estuviera bajo mucha presión. Si el exceso de cortisol se mantiene por periodos prolongados, puede dañar las células cerebrales y "encoger" el hipocampo, que es la región cerebral donde se regula el aprendizaje y la memoria. Eso explica, según Van Cauter, por qué la falta crónica de sueño produce pérdidas de memoria.

Metabolismo perezoso

Los niveles elevados de cortisol tienen un papel en la tolerancia a la glucosa y contribuyen a debilitar el sistema inmunológico, aumentando con ello la propensión a las infecciones y a otras enfermedades. La tendencia a engordar de algunas personas que no comen exageradamente se debe, de acuerdo al estudio, a que el metabolismo se vuelve perezoso al no dormir bien y procesa los carbohidratos mucho más lentamente. En concreto, el nivel alto de glucosa en sangre tarda un 40% más en bajar cuando se priva de dormir a la persona. "En menos de una semana estos chicos (los que participaron en el estudio), en perfecto estado de salud, toleraban la glucosa como si tuvieran 65 años", señala Van Cauter. Las anomalías se subsanaron durante el periodo de recuperación, durante el cual los jóvenes durmieron 12 horas diarias. Pero Van Cauter sostiene que no hay pruebas de que se puedan revertir los efectos negativos provocados por el déficit crónico de sueño al volver al patrón normal de descanso.El promedio de sueño en los países desarrollados ha pasado de nueve horas en el primer cuarto de siglo a siete en la actualidad. La cifra es inferior entre ciertos sectores laborales, especialmente en los trabajadores por turnos, como el personal hospitalario, que no sobrepasa las cinco horas. Van Cauter y otros expertos norteamericanos sospechan que hay una correlacción entre el patrón de sueño moderno y el incremento de males como la hipertensión y la conducta agresiva, entre otros. Coinciden también en que el sueño es el gran olvidado del bienestar de la vida moderna y es tan importante como el comer o el hacer ejercicio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de noviembre de 1999