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NUEVA FUSIÓN EN LA GRAN BANCA

Nace el BBVA para competir en Europa

El nuevo banco, presidido hasta el 2002 por Ybarra y González, disputa la primacía al BSCH

Nueve meses de rumores en el mundo financiero español acabaron ayer cuando el segundo y el tercer banco del país, el Banco Bilbao Vizcaya (BBV) y Argentaria, respectivamente, anunciaron su fusión con la intención de competir con las grandes entidades financieras europeas. La operación obligará al nuevo banco a reordenar sus intereses en el sector eléctrico y en Telefónica, de la que ahora poseen conjuntamente el 8%.Las grandes familias que históricamente han controlado el BBV, de fuerte arraigo en el País Vasco, se enfrentan ahora al desafío de estar en minoría en el consejo de la nueva entidad, que supone también el fin de la antigua banca pública en España.

La fusión entre el Banco Bilbao Vizcaya (BBV) y Argentaria se concretó ayer tras nueve meses de especulaciones. La operación se realizará mediante una fusión por absorción de la segunda por el primero, con un canje de cinco acciones del BBV por cada tres de Argentaria. El título del BBV tiene un nominal de 0,52 euros (87 pesetas) y el lunes cerró a 12,81 euros (2.131 pesetas). El nominal de la acción de Argentaria es de 0,75 euros (125 pesetas) y su última cotización fue de 21,69 euros (3.609 pesetas). Ello obliga al BBV a realizar una ampliación de capital de unos 817 millones de acciones, alrededor de 1,7billones de pesetas a precios de mercado.La nueva entidad, que se llamará Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), tendrá 1,3 millones de accionistas, 91.004 empleados (38.343 en España) y unos activos de 37,6 billones de pesetas, lo cual la convierte en la segunda de España por tamaño, tras el BSCH (42,6 billones). Su capitalización bursátil alcanza 6,1 billones de pesetas, la más alta entre las entidades financieras nacionales (el BSCH tiene 5,6 billones), la segunda de la zona euro y la octava en el conjunto de Europa. Es decir, el BBVA, el banco con más beneficios del panorama financiero nacional, es la segunda respuesta de la banca española, tras la unión del Santander y el Central Hispano, al proceso de concentración que se desató con la entrada en vigor del euro.

El BBV toma la gestión

La nueva entidad contará con dos copresidentes, los actuales presidentes del BBV, Emilio Ybarra, y de Argentaria, Francisco González. Fue una conversación que mantuvieron al término de una reunión celebrada en la sede de la patronal CEOE el pasado 7 de septiembre la que desencadenó los acontecimientos. Ambos compartirán el cargo hasta que se celebre la junta de accionistas en el año 2002. En ese momento, Ybarra cumplirá 65 años y abandonará su cargo, que no el banco, y González se convertirá en presidente único de la entidad. Y el primero que no es vasco.

Mientras tanto, Ybarra presidirá las juntas generales y los consejos de administración, en tanto que González estará al frente de la comisión delegada permanente. Los dos copresidirán el comité de dirección. La sede social de la entidad estará en Bilbao, mientras que en Madrid habrá, al menos de momento, dos sedes operativas.

En los órganos de gestión del BBVA también se pone de manifiesto la preponderancia del grupo de origen vasco. El nuevo banco contará con cuatro vicepresidentes: Pedro Luis Uriarte (BBV), José Domigo Ampuero (BBV), Gervasio Collar (BBV), y Jesús María Caínzos (Argentaria). Uriarte, tal y como ocurre ahora en el BBV, será, además, el consejero delegado. Los otros dos vicepresidentes procedentes del BBV ya lo eran en este grupo. Sin embargo, Caínzos, gallego próximo a Rodrigo Rato, no ocupaba ese cargo. Ese puesto lo ostentaba Ramón Bustamante.

El actual consejero delegado de Argentaria, Francisco Gómez Roldán, que llegó a esta entidad procedente del BBV (rama vizcaya), ha desaparecido de la línea ejecutiva de la nueva entidad, aunque permanece en el consejo.

Este órgano contará con 33 miembros, dado que las dos entidades fusionadas aportan los consejeros actuales en bloque, es decir, 19 del BBV y 14 de Argentaria. La primera vacante que se produzca en el consejo no se cubrirá. Del consejo dependerá la comisión delegada permanente, que estará compuesta por 13 persona, ocho propuestas por el BBV y cinco, por Argentaria. El BBVA contará, además, con el denominado comité de dirección, que será el que se ocupe de las decisones del día a día de la entidad y en el que hay mayoría del BBV.

Estará integrado por 17 personas, entre ellas los copresidentes y el vicepresidente y consejero delegado. Los restantes componentes del comité de dirección son: Javier Echenique (responsable de la banca al por menor de BBV), Federico Outón (banca al por menor de Argentaria), José Ramón Guerediaga (banca al por mayor y proveniente del BBV), Gregorio Villalabeitia (banca de inversiones, Argentaria), José Ignacio Goirigolzarri (banca en América, BBV), Luis Bastida (gestión de activos y banca privada, BBV), José María Abril (grupo industrial, BBV), José Luis Carranza (recursos, BBV), José Fonollosa (dirección financiera, BBV), José Antonio Fernández Rivero (sistemas y operaciones, Argentaria), Gonzalo Terreros (expansión corporativa, BBV), José Maldonado (secretaría general, Argentaria), Mario Fernández (asuntos legales, BBV) y Manuel Méndez (riesgos, Argentaria).

Por último, y mientras se culmina el proceso de fusión, funcionará un comité de integración, con seis personas, entre ellas los copresidentes y el vicepresidente y consejero delegado.

Sin presión política

En la rueda de prensa que sirvió de presentación oficial de la operación, los dos copresidentes del BBVA resaltaron que la nueva entidad se encuentra en condiciones de competir en los mercados internacionales y que está abierta "a otras instituciones europeas". De hecho, Ybarra resaltó que esta operación no obstaculiza el proceso de negociación abierto con la entidad italiana Unicredito, conversaciones sobre las que ha estado al tanto Francisco González.

Ambos coincidieron, igualmente, en que la fusión se ha efectuado por motivos económicos y no políticos. Este aspecto fue abordado con más profusión por Emilio Ybarra. "El tiempo de la información [en alusión a los continuos rumores que han rodeado a la operación] no coincide con el tiempo de las estrategias empresariales, que deben perfilarse con horizontes claros, sin presiones y sin ruidos, porque las estrategias empresariales no son políticas sino técnicas, no deben ser precipitadas sino meditadas, no tiene como objetivo la imagen, sino el interés de los accionistas, de los empleados y de la sociedad", dijo.

Francisco González, por su parte, destacó que "la operación, una fusión entre iguales, se afronta con un principio básico: tomar lo mejor de cada uno de los dos bancos con una visión de presente y de futuro". Una idea en la que insistió el vicepresidente y consejero delegado. "Ésta no es una fusión para ser más grandes, sino para ser mejores", dijo. Uriarte fue, además, el encargado de fijar los objetivos de la nueva entidad.

El BBVA espera acabar el año 2002 con un beneficio atribuible de 538.000 millones de pesetas, con un incremento del 90% respecto a la previsión de cierre de este ejercicio y que la operación suponga un ahorro de costes de 85.000 millones de pesetas de aquí a al 2002. Ahora, el BBVA controla el 19,6% del mercado de créditos, el 17,2% del de depósitos, el 20,5% del de fondos de inversión y el 20% del de fondos de pensiones.

Los responsables del nuevo banco manejan el siguiente calendario para la fusión: ayer mismo iniciaron los trámites pertinentes para pedir las autorizaciones a las autoridades; a finales del mes de diciembre se celebrarán las juntas generales de BBV y Argentaria que han de ratificar la fusión; y ya en enero del año próximo se firmará la escritura de fusión y se efectuará el canje de acciones. Para fines de enero, el BBVA cotizará.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de octubre de 1999