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Alta tecnología para un viejo objetivo

Docenas de compañías de biotecnología están dedicando su más compleja tecnología para encontrar la forma de hacer permeable la piel a los medicamentos. Impulsos de ultrasonido dirigidos a la piel pueden separar las células del estrato córneo y crear túneles a través de los cuales puedan pasar fácilmente las moléculas grandes de medicamentos como la insulina. También se puede empujar o tirar de los medicamentos a través de la epidermis mediante pequeñas corrientes eléctricas. Igualmente, se está probando un dispositivo basado en el proceso contrario, que consiste en aplicar una corriente eléctrica a la piel para controlar los niveles de glucosa en los diabéticos sin necesidad de que tengan que clavarse agujas varias veces al día. Este procedimiento ha despertado una gran expectación entre las personas afectadas por esta enfermedad.Vigilancia estricta

La agencia norteamericana para alimentos y medicamentos (FDA) inspecciona los fármacos en parche con más rigor incluso que los orales, según Donald Reitberg, subdirector de Novartis Consumer Health Inc., que comercializa parches de escopolamina y nicotina, porque es necesario evaluar por separado la seguridad y eficacia tanto de la molécula del fármaco como el comportamiento del parche. La irritación de la piel es un efecto secundario habitual en todos los parches, y, si se pone un parche nuevo sobre la piel irritada, que es más permeable que la piel normal, quizá se absorba demasiado medicamento, explica Richard Dalby, profesor de la Universidad de Maryland, en Baltimore.

Aparte, hay diferentes tipos de piel, y eso también plantea problemas. Los niños pequeños, por ejemplo, tienen una piel fina y pueden absorber demasiado medicamento; la piel de las personas mayores, en cambio, es seca y menos permeable, por lo que puede absorber demasiado poco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de octubre de 1999