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Los cambios del Catecismo

El definitivo Catecismo de la Iglesia Católica introduce algunos cambios de matiz sobre la edición de 1992, según sus redactores. Pero en ocasiones quieren ser tan sutiles que resultan provocativos. Por ejemplo, cuando se habla del matrimonio. El Catecismo de 1992 decía: "La mujer es carne de su carne, es decir, su otra mitad, su igual". El de 1999 dice: "La mujer es carne de su carne, su igual". Aunque desaparece la machista y costillar referencia del Génesis a "la otra mitad", es seguro que las mujeres de este próximo tercer milenio no se sienten representadas. Estos son algunos de los cambios del nuevo Catecismo.

Dogmas.

"El Magisterio de la Iglesia ejerce plenamente la autoridad que tiene Cristo cuando define dogmas, es decir, cuando propone, de una forma que obliga al pueblo cristiano a una adhesión irrevocable de la fe, verdades contenidas en la Revelación divina o verdades que tienen con ellas un vínculo necesario".La última frase se cambia para decir: "...o también cuando propone de modo definitivo verdades que tienen una conexión necesaria con aquéllas".

Procreación

"Un aspecto particular de esta responsabilidad (de la paternidad) se refiere a la regulación de la procreación. En este caso deben cerciorarse de que su deseo no nace del egoismo, sino que es conforme a la justa generosidad de una paternidad responsable. Por otra parte ordenarán su comportamiento conyugal según los criterios objetivos de la moralidad".

Anticonceptivos.

"La fecundidad es un don, un fin del matrimonio, pues el amor conyugal tiende naturalmente a ser fecundo. Por eso la Iglesia, que está a favor de la vida, enseña que todo acto matrimonial deber quedar abierto per se a la transmisión de la vida".

Propiedad privada.

Sobre la propiedad privada antes decía que era "adquirida por el trabajo o recibida de otro por herencia o por regalo". La nueva versión precisa "el derecho a la propiedad privada adquirida o recibida de un modo justo".

Homosexuales.

Sobre los homosexuales, la versión primera del catecismo indicaba que "un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales instintivas. No eligen su condición de homosexual". El nuevo Catecismo dice: "Un número apreciable de hombres y mujeres presenta tendencias homosexuales profundamente radicadas" y califica esa inclinación "objetivamente desordenada".

Masturbación.

El nuevo texto se endurece a la hora de justificarla. Antes decía que "otros factores psíquicos o sociales reducen e incluso anulan la culpabilidad moral". El nuevo sostiene que "otras causas psíquicas o sociales pueden atenuar o tal vez reducir al mínimo la culpabilidad moral".

Terrorismo.

Antes: "El terrorismo que amenaza, hiere y mata sin discriminación es gravemente contrario a la justicia y a la caridad". Ahora: "El terrorismo hiere y mata sin discriminación, es gravemente contrario a la justicia y la caridad".

Donación de órganos.

La antigua versión decía: "Es moralmente inadmisible provocar directamente para el ser humano bien la mutilación que le deja inválido o bien su muerte". La nueva agrega: "La donación de órganos tras la muerte es un acto noble y meritorio, y se ha de alentar como manifestación de generosa solidaridad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de septiembre de 1999