José Carreras reúne a 8.000 espectadores en Alcalá de Henares

El tenor ofreció anoche un recital multitudinario al aire libre

Una hermosa puesta de sol, que tuvo la deferencia de desaparecer justo detrás del escenario, recibió a los espectadores, entre los que se encontraban la ministra de Justicia, Margarita Mariscal de Gante, y la nueva consejera de Cultura de Madrid, Alicia Moreno Espert. Entre las filas más llenas, las del 35% de localidades de 2.000 pesetas. Las de gran prestigio, a 12.000 pesetas, estuvieron más despobladas.

El recital, que tuvo un presupuesto de más de 70 millones de pesetas, sirvió de bautizo a su promotora, la Fundación Diario de Alcalá, nacida para impulsar el papel de foro cultural de la cuna de Cervantes, designada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco el pasado diciembre. Una de las dificultades con que tuvo que lidiar la organización fue la infección vírica que impidió a la acompañante de Carreras, la soprano Isabel Rey, acudir a su cita. Su ausencia obligó a variar el repertorio y a que Carreras se enfrentase a un esfuerzo más sostenido.

El tenor no dio mucho que hacer. Sus únicas peticiones fueron agua mineral, un termo de café y refresco de cola en el camerino, y que el restaurante donde comió no tuviese encendido el aire acondicionado. También encargó con antelación el menú: ensalada de lechuga con queso fresco y 100 gramos de espaguetis con salsa parmesana.

Carreras comenzó con La luna nova y quince minutos de retraso. 'El lamento de Federico', de la ópera L'Arlesiana, puso fin a la primera parte, mientras dos pantallas de vídeo ofrecían al público un primer plano del tenor sonriendo a David Giménez, el director de la Orquesta Filarmónica Moldava.

El campanario de la catedral de Alcalá y las 16 torres del recinto amurallado, iluminadas para la ocasión, presidieron el descanso, que el público aprovechó para tomar un refresco en las cinco terrazas que se instalaron en el recinto.

Carreras comenzó la segunda parte, con T'estimo, de Grieg. Las últimas de las 16 piezas previstas, fueron Aranjuez y Granada, a la que siguieron dos minutos de aplausos con el público en pie. "Un repertorio muy duro y muy popular", declaró el representante del artista.

El objetivo de la Fundación Diario de Alcalá es vertebrar a la sociedad civil alcalaína en torno a un proyecto cultural que trascienda la ciudad y lleve el nombre de Alcalá y el apellido de Patrimonio de la Humanidad lo más lejos posible, según explicó ayer su presidente, .

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 03 de septiembre de 1999.

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