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A Coruña reúne las últimas tendencias de la historieta en un salón del cómic

'Viñetas desde o Atlántico' presenta 700 páginas de dibujantes europeos y americanos

Lejos de donde se forman los dibujantes y se cuecen las decisiones editoriales, A Coruña pretende convertirse en una referencia para los aficionados españoles al cómic. La segunda edición de Viñetas desde o Atlántico parece haberlo conseguido, tras reunir casi 700 páginas originales de algunas de las figuras del momento en la ilustración internacional. El salón del cómic de A Coruña también ha servido para desempolvar la que se cree primera historieta gráfica publicada en España, que data de 1862 y que se insertó en el periódico El moro Muza.

"Es la mayor exposición temporal que se ha organizado en Europa", asegura el coordinador del festival, Miguelanxo Prado, uno de los dibujantes españoles de más éxito.Resultaba inevitable que acabara haciéndose algo así en una ciudad cuyo alcalde, el socialista Francisco Vázquez, atesora una extensa colección de cómics y donde nació Miguelanxo Prado, contratado por Hollywood para diseñar los personajes de la serie de dibujos animados Men in black. A Coruña queda un poco a desmano desde los centros de la historieta gráfica nacional e internacional, pero también lo estaba en 1982, cuando un chico de 24 años, el debutante Prado, cautivó a crítica y público con sus primeras entregas de Fragmentos de la enciclopedia délfica, una melancólica epopeya de ciencia ficción.

En los años siguientes, Prado se convirtió en un dibujante muy cotizado en el mercado internacional, y cada vez que se topaba con Vázquez era inevitable que ambos hablasen de la posibilidad de "hacer algo". La conjunción entre el dibujante y el Ayuntamiento de A Coruña no fraguó hasta el año pasado, cuando Prado dio con la fórmula. Frente al carácter más mercantilista y especializado del Salón de Barcelona o del festival de Angulema (Francia), el coruñés se apuntó a una mezcla de exposiciones, debates y feria.

La mayoría de los dibujantes que muestran sus obras también acude estos días a Galicia para explicar sus ideas, y lo mismo se pueden comprar tebeos en las 30 casetas instaladas en los jardines de Méndez Núñez, como apuntar a los niños a un taller de dibujo o contemplar, dentro de la estación marítima, el espacio que acoge la parte expositiva, los primeros balbuceos de la historieta gráfica en España. En este último aspecto, el Salón de A Coruña aporta una novedad: hasta ahora se creía que el primer tebeo publicado en España databa de 1875, pero se han descubierto cuatro viñetas insertadas en 1862 en El moro Muza, un periódico que se definía "satírico, económico y literario".

Comercio y vanguardia

El año pasado acudieron 40.000 personas y en esta ocasión se espera que hasta el próximo domingo desfilen unas 50.000. "Esto quiere ser un escaparate para el público en general, no sólo para especialistas", explica Prado. "Uno de los problemas del cómic es el desconocimiento de su pluralidad. La gente tiene un cliché y sólo piensa en Astérix o Tintín. Muchos se sorprenden de ver que hay desde lo más comercial hasta lo más vanguardista. Porque, a veces, el cómic está más a la vanguardia que las artes visuales tradicionales". En ese afán de reunir tendencias, de los dibujantes de superhéroes a los creadores de trazos más abstractos y tono más literario.Las viñetas se muestran tal y como las elaboró el artista en su taller, algunas incluso con apuntes personales en los márgenes, y en ocasiones, al cotejar el original con lo finalmente publicado, se aprecian los cambios impuestos por los editores. Entre los autores extranjeros figuran los franceses Pierre Christin, un veterano que frecuenta los temas políticos, y François Boucq, creador de imágenes surreales con un estilo que remite al mítico Moebius. La tradición estadounidense la representa Michael W. Kaluta, que en los años setenta fijó la imagen contemporánea del histórico personaje La Sombra, creado en la década de los treinta, y diseñó portadas para historias de Conan o El Príncipe Valiente.

Para las grandes editoriales americanas también ha trabajado uno de los españoles presentes en el salón, Pasqual Ferry, de quien se muestran, entre otros trabajos, sus interpretaciones de Los Cuatro Fantásticos y la Patrulla X. También se puede descubrir la obra más reciente de otros dos españoles ya consagrados, Max, que se hizo popular por sus tiras en la revista El Víbora, y Luis Royo, creador de las turgentes y sanguinarias guerreras que tanto se prodigaban en Cimoc.

Aunque en los últimos años han desaparecido varias de las principales cabeceras españolas del cómic para adultos, Prado niega que las historias ilustradas estén en crisis. "La crisis es de la revista como soporte", apunta. "Ahora, la gente prefiere comprar los libros de sus autores favoritos". En Estados Unidos también hubo una recesión y, según Michael W. Kaluta, sus efectos fueron incluso beneficiosos porque "las editoriales se volvieron más selectivas, mejoró la calidad y circularon más las publicaciones independientes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de agosto de 1999