Clinton vetará el recorte de impuestos por valor de 12,2 billones aprobado por el Congreso de EEUU

La primera gran batalla de política económica del otoño en Estados Unidos, y quizá de la campaña presidencial del 2000, ya está servida. Bill Clinton anunció ayer que, cuando le sea sometida a la firma, en septiembre, vetará la ley de recorte de impuestos por valor de 792.000 millones de dólares (12,2 billones de pesetas) en diez años, aprobada el jueves por la mayoría de las dos Cámaras del Congreso. "Este recorte jamás se materializará, no tengo otra alternativa que vetarlo de inmediato", dijo el presidente.Clinton sigue pensando que EEUU debe aprovechar el ciclo de superávits presupuestarios en el que entró en 1998 para reducir la deuda y crear un fondo para salvar la Seguridad Social, que ahora se limita al sistema público de pensiones de jubilación. Pero el Partido Republicano, que el jueves empleó su mayoría en las dos cámaras parlamentarias para aprobar la ley de rebaja de impuestos, comenzó ayer mismo una gran campaña a favor de su iniciativa.

Las encuestas revelan que la mitad de los estadounidenses coinciden con los republicanos en que el Estado debe devolverles todo o parte del dinero de más que les ha cobrado a través de los impuestos. El argumento es popular en EEUU, un país que detesta la presión fiscal y la interferencia del Estado en la vida privada. No obstante, los sondeos muestran el gran interés de la población por salvaguardar el sistema público de pensiones de jubilación.

La ley supondría la mayor rebaja de impuestos en EEUU desde 1981, adoptada por el presidente republicano Ronald Reagan. Los republicanos no ven qué razón tiene Clinton para vetar la ley. "Los particulares y las familias tienen derecho a una devolución de su dinero", dijo William Roth, presidente del comité de Finanzas del Senado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0006, 06 de agosto de 1999.

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