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La Junta de Castilla y León, denunciada por abandono de menores

Un grupo de padres de Valladolid, Salamanca, Zamora, León, Burgos, Segovia y Ávila han presentado una denuncia en la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de la comunidad (TSJCL) contra la consejera de Cultura de Castilla y León, Josefa Fernández Arufe, y contra los propietarios de la empresa Anglo-Orbe por estafa y abandono de menores. La citada empresa es la concesionaria de los cursos de aprendizaje de inglés que ofrece la Junta en las vacaciones de verano. Este grupo de padres se considera "estafado, engañado y defraudado" por las múltiples irregularidades que se produjeron en la atención a sus hijos en uno de los viajes organizados por la Junta de Castilla y León a Estados Unidos.

El caso más grave se refiere a un joven que fue alojado en una familia "con problemas de alcohol y malos tratos entre ellos", que, según la denuncia, "consumía y manejaba drogas y mantenía relaciones promiscuas en presencia del menor de edad". Para colmo de males, el muchacho tuvo que pagar de su bolsillo y con cargo a su tarjeta de crédito todos los gastos de un viaje a Washington, al que fue "gentilmente" invitado por su familia adoptiva. A su regreso a España, el chico necesitó apoyo psicológico.

Sólo gracias a las insistentes presiones de sus familiares pudo ser alojado en la casa de una de las monitoras. A pesar de que las bases preveían clases diarias de inglés, excursiones, fiestas y otras actividades de ocio en familias sin miembros hispanohablantes, la mayoría de los menores estuvo alojada en hogares hispanos y en grupos de hasta cinco en una misma familia.

Además, las clases se realizaban en una playa "con una monitora que, a la vez que amamantaba a su hijo, cuidaba a su hermana pequeña y al perro que las acompañaba". Las excursiones previstas tuvieron que ser abonadas en su mayoría por los pequeños. En la que realizaron a Nueva York, "los monitores les dejaron solos por la ciudad", según han relatado los padres en la denuncia que están ratificando en las fiscalías de sus provincias.

Llamadas de auxilio

Tampoco se cumplieron las condiciones de alojamiento. Unos tuvieron que dormir en sofás; otros, en camas compartidas, y alguno, "en una caravana sin condiciones higiénicas". Las quejas de los familiares de los menores han ido dirigidas a la Consejería de Cultura de la Junta, "que, después de recibir cientos de llamadas de auxilio en el tiempo en el que los chicos estaban fuera de sus casas, no asumió las responsabilidades que le correspondían como organizadora del viaje". Según la denuncia, la empresa concesionaria Anglo-Orbe "contesta a las reclamaciones en un tono despectivo y sin hacerse cargo de ninguna de ellas". Anglo-Orbe, constituida con un capital social de 500.000 pesetas, recibió la adjudicación, según consta en el Boletín Oficial de Castilla y León, por un importe de 100 pesetas. Por el viaje ahora denunciado facturó a la Junta de Castilla y León un total de 20 millones de pesetas, a razón de 200.000 pesetas por viajero. La Junta subvencionó también a la empresa con dos millones de pesetas.

Fernández Arufe dijo desconocer la denuncia y afirmó que en ese tipo de situaciones "hay un informe del Consejo de Estado que ampara al Ejecutivo haciendo responsable de las irregularidades a la empresa adjudicataria".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de febrero de 1999