Ir al contenido
_
_
_
_

La ultraderecha celebró el 20-N en Madrid con dos actos separados

La ultraderecha conmemoró ayer en Madrid el 20-N, el 23º aniversario de la muerte de Franco, con dos actos separados. Uno, en la plaza de Oriente, y otro, en la de San Juan de la Cruz, junto a los Nuevos Ministerios. En sendas convocatorias, que tuvieron escaso seguimiento, no hubo ningún incidente.La Confederación Nacional de Ex Combatientes reunió en la plaza de Oriente a varios cientos de personas. Uno de los oradores, el notario Blas Piñar, atacó al Gobierno por creer que su reacción ante la actual tregua de ETA es "incongruente, cobarde y cómplice" y que producirá la "disolución y balcanización de España".

Eduardo Toledano se refirió a la petición de extradición del general Augusto Pinochet cursada al Reino Unido diciendo que "pone en grave peligro las relaciones de amistad entre España y Chile". Además, criticó a "los que quieren ser cabeza de ratón antes que cola de león", en velada referencia a los de la Alianza para la Unidad Nacional (AUN), que lidera Ricardo Sáenz de Ynestrillas.

Sáenz de Ynestrillas, cuyo padre fue asesinado por ETA en 1986, reunió a unos 1.500 simpatizantes ante la estatua ecuestre de Franco en la plaza de San Juan de la Cruz. Después de arremeter contra los nostálgicos que desempolvan sus uniformes militares y camisas azules, en implícita referencia los reunidos en la plaza de Oriente, censuró a la Corona, al Gobierno presidido por José María Aznar, a Xabier Arzallus, a Jordi Pujol y, en general, al sistema democrático.

Tras invitar a "la reconquista" de España, recordó que él y otros compañeros habían hecho recientemente campaña sobre el terreno -en Hernani, Ermua y otras localidades- en favor de la españolidad del País Vasco. Anunció, en medio de aplausos, que en fechas próximas se trasladará a hacerlo en Gibraltar y, más adelante, en Ceuta, Melilla y Baleares.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_