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46º FESTIVAL DE CINE DE SAN SEBASTIÁN

Cuatro actores desconocidos saltan del barrio a la fama

Alucinados estaban ayer Críspulo Cabezas, Timy, Eloi Yebra y Marieta Orozco con la expectación que habían despertado. Focos, cámaras, agasajos, salones de lujo, entrevistas, una suite en el hotel María Cristina y, sobre todo, las felicitaciones unánimes de cientos de periodistas marcaron ayer su jornada. Aunque los cuatro ya contaban con pequeñas experiencias en el cine o en la televisión, su salto a la fama se ha producido con esta Barrio, que les puede permitir una continuidad en sus trabajos como actores.De todos modos, a la vista de las respuestas sobre sus proyectos ninguno de ellos ha dejado de pisar con los pies en el suelo, tal y como hacen sus personajes en la ficción. "Planes no tengo", contestó Críspulo Cabezas (Madrid, 1981), "me gustaría seguir con el cine, pero también con mis estudios". "He hecho algunas pruebas para otras películas", comentó Marieta Orozco, nacida en Barcelona hace 20 años, "pero todavía no sé nada y de momento voy a seguir con mis clases de danza". El baile con su grupo también figura entre los proyectos de Eloi Yebra (Barcelona, 1980). Desde su mirada escondida entre unos pelos a lo afro, Timy (Madrid, 1978) fue el más contundente: "Yo tampoco tengo nada que hacer".

Diálogos

El director Fernando León de Aranoa explicó que había escogido actores prácticamente desconocidos para que "el público pensara que los tres personajes respondían a tres chavales de barrio". Seleccionados tras semanas de casting en institutos, los jóvenes actores proceden de familias y ambientes que pueden encontrarse en cualquier barrio de una gran ciudad. Los cuatro elogiaron ayer los diálogos escritos por el realizador porque estas conversaciones entre los chavales aparecen como una de las claves de esta historia dura, marcada por un realismo sin concesiones, pero que incluye también esos toques de ternura y crueldad, humor e ingenuidad, que impregnan la adolescencia.Comparada con el último cine británico y con resonancias de directores como Ken Loach, uno de los favoritos de Fernando León, Barrio cubre un flanco realista poco abordado por los realizadores españoles en los últimos tiempos. "En los pasados 20 años", señaló el productor Elías Querejeta, "el cine español ha reflejado poco la realidad. Hay un vacío cinematográfico en lo que se refiere a acercar las cámaras a la realidad. Esa carencia me parece grave".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de septiembre de 1998