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Alejandro Sanz, gran triunfador de los II Premios de la Música

Dover se llevó un galardón de consolación

No hubo sorpresas y además fue eterna. La II edición de los Premios de la Música, que se celebró anoche en el Palacio de Congresos, caminó por la misma senda que las listas de discos más vendidos. Alejandro Sanz (premio al Mejor Autor, Mejor Artista Pop, Mejor Tema del Año con Corazón Partío, Mejor Vídeo Musical y Mejor Álbum del Año), fue el gran triunfador, seguido de Vicente Amigo y Jarabe de Palo. Dover, con cerca de medio millón de discos vendidos y patrocinados por una pequeña compañía, se quedó con un premio de consolación: Mejor Autor de Rock.

La II edición de los Premios de a Música arrancó bajo los acordes de Ketama acompañados del argelino Khaled. Repetían como presentador el Gran Wyoming -"con la sensación e haber vivido esto antes"- y Gerardo Vera, en la puesta en escena. Los primeros galardones, al Autor y al Artista revelación, se los llevó Jarabe de Palo. Pau Donés, que recogió las estatuillas en nombre del grupo, fue el único que aprovechó su paso por el escenario para reivindicar algo: "Que no desaparezcan los locale?. El resto, con interrupciones publicitarias incluidas, estuvo impregnado del estilo Tele 5, que retransmitió en directo la gala. Entre los famosos presentes en la sala se vieron muchísimas plataformas (la que más, Mónica Naranjo), algunas minifaldas y unas pocas gorras para protegerse de la fuerte lluvia.

El argentino Fito Páez, que obtuvo el Premio Latino, anunció que estaba muy contento y que sólo se llevaría de España a su novia, Cecilia Roth. Luego cantaría, aunque no se le escuchó, acompañado de su cuñado Ariel Roth, Un vestido y un amor.

Parejas

Uno de los aciertos de la gala fue la selección de parejas, tanto para las actuaciones como para la entrega de premios. Sólo la Ministra de Educación y Cultura, Esperanza Aguirrre, y Joan Manuel Serrat, que entregaron el Premio de Honor a Enrique Morente, comparecieron cada uno por su lado. "Somos felices, no comemos perdices, pero estamos muy contentos", dijo el cantaor granadino entre bastidores, mientras la ministra añadía que ella no podía decantarse por ningún artista: "Ya lo ha hecho el jurado". La ausencia de Alejandro Sanz, gran triunfador de la noche, sólo es comparable, aunque por motivos bien distintos, a la de Leonardo DiCaprio en la gala de los Oscar. No fue el único ausente. Ni Manolo Escobar, Mejor Artista de Canción Española, ni Plácido Domingo, Mejor Artista de Música Clásica pudieron recoger sus galardones. Lo contrario de Vicente Amigo, de luto riguroso y con dos aros en la oreja, que se puso más nervioso que cuando tiene que actuar al recoger el galardón como Mejor Artista Flamenco. Volvió a subir al escenario instantes después para recoger un segundo premio, el de mejor autor: "No tengo nada que decir, lo que tengo que decir lo digo con la guitarra y, a veces, me cuesta la vida", aseguró antes de ocultarse entre bastidores con un "creí que me iba a dar algo".

El Premio al Mejor Artista de Rock fue para los consagrados Celtas Cortos, que competían con Extremoduro y Dover, y el Premio a la Mejor Gira Nacional e Internacional fue para El Gusto es Nuestro.

Los periodistas acreditados siguieron la gala a través de cuatro monitores en una sala en la que no había ni teléfonos. Para entrevistar a los artistas había que acercarse a la carrera hasta otra sala del Palacio de Congresos. En los pasillos, más que los músicos llamaban la atención los guardaespaldas de los miembros del Gobierno que celebraban en otro de los salones un homenaje a Eduardo Serra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de abril de 1998