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Se alquila colegio para comprar libros

Un centro público arrienda sus instalaciones para subvencionar los textos

Con el dinero del alquiler comprarán los libros de texto. No habrá niños que tengan que pagar sus libros en educación infantil, y en 1º y 2º de primaria en el colegio público Santa Teresa de Jesús, de Aranjuez (Madrid). La iniciativa es infrecuente: alquilar el centro por las tardes, de 5.30 a 9.00. Pero lo excepcional es que, con los casi dos millones de pesetas que tienen previsto recaudar entre el curso pasado y éste, se subvencionarán los textos para los próximos tres cursos.El colegio arrendó el año pasado las salas de ordenadores a varias empresas que impartieron cursos de informática, y ahora tienen alquilada la cocina y también las salas de ordenadores a una institución vinculada a Comisiones Obreras que da clases a parados sobre cocina y ordenadores.

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Situado en un polígono industrial, el colegio está entre una fábrica, un antiguo matadero y un teatro alternativo. El centro acoge a alumnos procedentes de diversas minorías étnicas, y entre los vecinos de la zona escasean los recursos económicos. Muchos de los padres trabajan en industrias cercanas, aunque también abunda el paro.

El director del colegio, Ramón López, que lleva tres años al frente del centro, refleja la situación de forma muy gráfica: "Hay niños que. todavía están estudiando sin libros cuando llega el mes de marzo". Esto le parece "una agresión para los alumnos".

Los padres han acogido espléndidamente la idea de que les regalen los libros. La presidenta de la asociación de padres, Begoña Alonso, afirma: "En este centro hay familias gitanas que tíenen seis o siete hijos estudiando primaria, e hijos de inmigrantes chinos, filipinos o polacos sin apenas recursos". "Hay padres que hacen un esfuezo impresionante para comprar libros y otros que han empezado a donar los textos de sus hijos al colegio al finalizar cada curso para que puedan usarlos otros niños. A partir de ahora, queremos conseguir que los niños de los cursos que no se van a subvencionar donen sus libros para conseguir así que dentro de poco ninguna familia tenga que comprarlos", añade.

Institutos y colegios alquilan esporádicamente el salón de actos o las instalaciones deportivas, lo que les permite obtener dinero para actividades extraescolares o equipamientos. Si es poco común que los centros alquilen sus instalaciones de forma permanente, más aún lo es que logren el dinero suficiente para poner en marcha un proyecto social y educativo como éste.

"Hemos elaborado un prorama para, garantizar que los padres no tengan que comprar libros durante los próximos res años, porque no serviría de nada solucionar el problema sólo por un curso", afirma el director. El año pasado se recaudaron alrededor de 600.000 pesetas, éste ya han sacado cera de un millón y en lo que queda de curso esperan obtener casi medio millón más.

Las cuentas cuadran: el lote de libros de cada alumno de educación infantil cuesta 5.500 pesetas, y el de primaria, 8.000. Para conseguir el objetivo es necesario reunir 715.000 pesetas cada curso. Hay 66 alumnos en educación infantil y 44 en los dos primeros cursos de primaria.

Danae tiene siete años y estudia 2º de primaria. Les parece estupendo que el año que viene tengan libros regalados. "Está muy bien que algunos niños no tengan que comprar libros. Yo conozco a varios que no los pueden pagar porque no tienen dinero", dice Danae.

A partir de 3º, los libros tampoco costarán nada, pero serán heredados de los alumnos de cursos anteriores. ¿Cómo se seleccionará a los niños que heredarán libros y a los que no? "Tenemos una trabajadora social que se ocupa de analizar y seguir de cerca la situación de las familias más desfavorecidas y mantenemos contacto permanente con los padres", cuenta el director. "Gracias a este contacto, apenas tenemos absentismo escolar".

La posibilidad de alquilar los centros públicos está prevista en la Ley Orgánica de la Participación, la Evaluación y el Gobierno de los centros docentes (LOPEG), aprobada a finales del año 1995. Los ayuntamientos están autorizados a utilizar los centros públicos fuera del horario lectivo. El colegio tiene que pedirles permiso para arrendar el centro por la tarde y enviar una relación de todas las actividades programadas. Las instituciones que lo alquilan se responsabilizan de las tareas de conserjería, del mantenimiento de las instalaciones y de contratar un seguro.

El presidente de la Asociación de Editores de Libros de Texto y Material Escolar, Mauricio Santos, considera que cualquier iniciativa "que favorezca el acceso a los libros es positiva para los editores". "En realidad tendría que ser el Estado el que garantizara el acceso de todas las familias a los libros de texto", dice Santos, "pero este tipo de libros son perecederos, por lo que se tendría que invertir en- crear buenas bibliotecas escolares, así como una ley para permitir que estas bibliotecas se utilicen fuera del horario lectivo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de marzo de 1998