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Argelia cede a las presiones internacionales y acepta la visita de una misión de la UE

, Las continuas presiones de la comunidad internacional, horrorizada por la ola de matanzas que ha sacudido Argelia en los últimos días, parecen haber quebrado la resistencia del régimen de Argel a toda intromisión extranjera. La Unión Europea (UE) decidió ayer despachar con urgencia una misión de la actual troika (Luxemburgo, Reino Unido y Austria) al país magrebí. Alemania, como promotora de la iniciativa de ofrecer ayuda humanitaria a las víctimas, adelantó que Argelia ya había accedido. Tras haber rechazado de plano cualquier injerencia en sus asuntos internos, el Gobiemo del presidente Liamín Zerual dio ayer luz verde a la visita.

El embajador argelino en Madrid, Abdelaziz Rahabi, anunció que la troika iba a ser bien recibida, horas antes de que el Ministerio de Información confirmara en Argel el próximo viaje de la misión europea. Para evitar un portazo del régimen, la UE ha tenido que precisar que la misión no tendrá en ningún caso el carácter de comisión investigadora.El presidente en ejercicio de la UE y ministro de Asuntos Exteriores británico, Robin Cook, publicó ayer un comunicado asegurando que los Quince habían dado su acuerdo "en principio" a su propuesta de enviar la troika, para informarse sobre el terreno y presionar a Argel en contra de la violencia y a favor de acelerar la democratización del régimen de Zerual. Se trata de "un paso importante, pero inicial", indicó Cook, para disponer de una buena fotografía de la situación realizada "sobre el terreno".

El envío de la troika representa un primer paso de la UE hacia una política común sobre Argelia, donde la violencia. ha causado cerca de 100.000 muertes desde el golpe militar, que impidió hace seis años el acceso al poder en las urnas del Frente Islámico de Salvación (FIS). Tras largos años de silencio, los diplomáticos europeos se entrevistarán con representantes del régimen y de la oposición para estudiar "la manera de ayudar a poner fin a la violencia", según fuentes comunitarias.

El secretario de Estado de Asuntos Exteriores alemán, Werner Hoyer, advirtió ayer que la UE no debe conformarse con ofrecer ayuda humanitaria y tiene que plantear fórmulas de cooperación. "Sin desarrollo económico no será posible arrancar las raíces del terrorismo", aseguró Hoyer, quien descartó una intervención militar o policial extranjera en el país magrebí.

A las presiones europeas se ha sumado EE UU, que tras pedir al Gobierno argelino que haga todo lo posible para proteger a sus propios ciudadanos del terrorismo, ha anunciado que Argel ha aceptado ya la visita de un grupo de expertos del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. Sin embargo, el ministro de Exteriores argelino, Ahmed Attaf, descartó ayer la idea de una comisión investigadora de la ONU, o de cualquier otra organización, al señalar que constituía una ''injerencia'' en los asuntos internos del país.

Los partidos políticos argelinos y la prensa de la capital se hallan divididos frente al envío de una delegación comunitaria a Argel. Mientras que los partidos que componen la coalición de Gobierno, el presidencial Reagrupación Nacional Democrática, el histórico Frente de Liberación Nacional y el islamista moderado Hamás, han cerrado filas tras la declaración del ministro Hawki Charkaui oponiéndose rotundamente a "cualquier intento de injerencia extranjera", otros -partidos de la oposición, como el Frente de Fuerzas Socialistas (FFS) y el FIS, son favorables a la intervención occidental.

En una entrevista a la cadena de televisión saudí MBC, el secretario general del FFS, Sediki Debaili, se mostró a favor de la intervención de la UE y denunció el bloqueo que los partidos gubernamentales ejercen en el Parlamento a toda proposición tendente a apoyar el trabajo de una comisión internacional de investigación sobre los crímenes terroristas y sus promotores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de enero de 1998

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