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La Generalitat quiere controlar el 20% de la Obra Social de las cajas

La Generalitat ha planteado a las cajas catalanas la negociación de un convenio que permitiría a la Administración decidir la aplicación de una parte de los fondos de su Obra Social. Según las fuentes consultadas, la cifra que baraja la Generalitat se situó en principio en tomo a los 3.000 millones de pesetas, aunque ahora se habla de 2.000 millones, en tomo al 20% del gasto real en Obra Social de las 10 cajas. El objetivo de la Generalitat es reducir los gastos de los departamentos de Cultura y Bienestar Social.

Varios directivos de cajas catalanas consultados por este diario ya han reconocido la existencia del proyecto, aunque han asegurado que el detalle del mismo aún está pendiente de definición. El marco de discusión de este asunto, que entraría en vigor el próximo año, es la Federación Catalana de Cajas.Aunque las negociaciones sobre este tema se llevan desde el Departamento de Presidencia de la Generalitat, el propio, consejero de Economía de la Generalitat, Artur Mas, declaró hace unos días estar "negociando la firma de un convenio entre la Administración y las cajas para dedicar una serie de recursos de la Obra Social, que harán las cajas, pero de acuerdo también con los criterios del Gobierno". Según Mas, este dinero, que no quiso cuantificar, se destinaría a "acciones en ámbitos sociales, tercera edad, disminuidos y el ámbito cultural".

En relación con este último punto, un directivo de una pequeña caja ha señalado a este diario su preocupación ante la posibilidad de que detrás del proyecto haya un intento de desviar gastos o inversiones de los departamentos de Cultura o Bienestar Social. Otro directivo, sin embargo, matizó que la voluntad de la Generalitat es consensuar con las entidades qué asociaciones y organizaciones recibirán el dinero.

En general, la propuesta de la Generalitat no ha sido bien recibida, aunque algunos representantes reconocen que "a la vista de los tiempos que corren, no es una mala propuesta". Otro director general afirmó resignadamente que "aunque no me gusta la idea, peor es lo de Castilla y León", en referencia al proyecto del presidente de la Junta de esa comunidad, Juan José Lucas, de dirigir las inversiones de las cajas.

Otro señaló que "vamos a intentar que el convenio propuesto por la Generalitat se firme individualmente, de forma que cada caja pueda asegurar que las inversiones no se desvinculen de su imagen ni de su ámbito geográfico de actuación". Esta es precisamente una de las preocupaciones básicas de las cajas: "Nuestra política de Obra Social siempre ha sido la de invertir en nuestro entorno y en algo que contribuya a reforzar nuestra imagen". Algo que temen que no ocurra si la Generalitat aparece como promotora de los proyectos.

Hasta ahora, el destino de la Obra Social estaba regulado de acuerdo con el artículo 4 de la Ley de Cajas catalana, que establece que "la Generalitat ha de desarrollar una tarea de orientación en materia de Obra Social, señalando necesidades y prioridades". Esto se había concretado en una serie de líneas básicas de orientación que en la práctica permitían total libertad a las entidades de ahorro.

Sin embargo, desde hace algunos meses el propio presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, ha enfatizado la importancia de la Obra Social. Asimismo, desde el entorno de la Administración catalana se ha criticado tanto el destino de algunas de esas inversiones ("demasiadas exposiciones y poca inversión social"), como el hecho de que algunas entidades dotaban cantidades a la Obra Social que luego no eran efectivamente gastadas.

En 1995, las dotaciones de las cajas catalanas ascendieron a 18.878 millones, pero la realmente gastada fue de 15.373 millones. En 1996, las dotaciones crecieron mucho y alcanzaron los 21.872 millones, pero el gasto se mantuvo al mismo nivel, 15.430 millones.

Las cajas están obligadas por la legislación a destinar un mínimo del 50% de sus beneficios a reservas, mientras que el resto debe ir a la Obra Social.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de octubre de 1997

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