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Lluís Pasqual diseñará la Ciudad del Teatro de Barcelona

El director teatral Lluís Pasquál, uno de los creadores catalanes de más renombre internacional, ha aceptado encargarse de hacer realidad el sueño del alcalde de Barcelona Pasqual Maragall de instalar un gran centro de actividades escénicas en la falda de Montjuïc: la Ciudad del Teatro. El centro estará formado por la nueva sede del Teatre Lliure (cuyas obras terminarán a finales de 1998), el nuevo Institut del Teatre (que se acabará en 1999) y 91 Mercat de les Flors, y seguramente también otros espacios vecinos como el Teatre Grec y el Palacio de los Deportes. El proyecto incluirá una profunda reurbanización de toda la zona. Pasqual diseñará la Ciudad del Teatro con el cargo de comisionado y deberá entregar su proyecto en diciembre de 1998.El presidente de la Fundación Teatre Lliure, el socialista Antoni Dalmau, colaborará con Pasqual en el diseño del proyecto.

El alcalde Maragall concibe la Ciudad del Teatro como un dinámico polo cultural ciudadano contrapuesto (ha llegado a decir "imbatible") al que conforman en la zona de las Glòries el Teatre Nacional de Catalunya (TNC), impulsado por la Generalitat y dirigido por Josep Maria Flotats, y el Auditorio.Magnitud

De la magnitud de la Ciudad del Teatro da fe el tamaño de dos de sus componentes en construcción: el nuevo Lliure (ideado por Fabiá Puigserver y presupuesta do en 4.700 millones de pesetas), un moderno complejo teatral instalado en el Palau de l'Agricultura que incluirá salas de ensayo, talleres, restaurante y un moderno teatro polivalente con capacidad para 850 espectadores; y el nuevo Institut del Teatre, propiedad de la Diputación de Barcelona, un edificio de nueva planta que se alzará detrás de la sala grande del Mercat de les Flors, ocupará 16.000 metros cuadrados (4.000 subterráneos), costará 2.139 millones y alberga rá los estudios de artes escénicas que ahora se imparten en el edificio de la calle de Sant Pere més Baix.

En principio, el compromiso de Pasqual no va más allá de dibujar lo que debe ser la Ciudad del Teatro, de concebir cómo han de encajar los diferentes elementos que la constituirán y que seguirían manteniendo su independencia. La fórmula aún no está clara, pero Pasqual entiende que se trata de construir "una verdadera ciudad, con distintas gentes y colectivos". Está por dilucidar cuál será el papel del Mercat de les Flors, un teatro que atraviesa una etapa de crisis, en el nuevo conjunto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de mayo de 1997