Carlos Fuentes retoma el tema de la emigración en su último libro, 'La frontera de cristal'

El escritor mexicano asegura que esta dispuesto a "dar más guerra que nunca"

"Creo que voy a dar más guerra que nunca", dijo el lunes en Nueva York el escritor mexicano Carlos Fuentes, a una semana de trasladarse a Mallorca después de una intervención quirúrgica que ha coincidido con el lanzamiento en España de su nuevo libro, La frontera de cristal (Alfaguara). Fuentes, que a sus 67 años ha sido sometido con éxito a cinco bypasses en el New York Hospital, ha recreado en La frontera de cristal diversos escenarios reales y metafóricos en torno a la línea divisoria que separa México de Estados Unidos a partir de muchas experiencias personales.

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"La frontera de cristal es una novela en nueve cuentos, en una forma que se remonta casi a Cervantes y el Quijote", dijo Fuentes. "Una lección que siempre aprendí de Cervantes es aceptar la mezcla y no aceptar la tiranía de los géneros".Regresando a temas más o menos recurrentes en su literatura, como la identidad de su país natal y el fenómeno migratorio. en su relación con Estados Unidos, Carlos Fuentes pensó que para su último trabajo, dividido en nueve relatos con personajes entrelazados y situaciones complementarias, era "perfectamente natural mezclar la ficción, el reportaje, el análisis, la parodia, el carnaval grotesco... Porque la vida de esa frontera tiene una vitalidad y una variedad increíble que no puede contenerse dentro de un solo estilo o de un solo género literario".

El autor de El naranjo y Diana o la cazadora solitaria hizo estas declaraciones en las cercanías del hotel neoyorquino donde se ha alojado durante el periodo posoperatorio de una intervención cardiaca a la que se decidió después de "unos avisos muy evidentes".

Carlos Fuentes, en buena forma, aseguró que no ha sufrido un infarto y que se encuentra con más energías que antes de la operación. "Fue una intervención puramente preventiva, y le aseguro que queda uno muy bien", dijo. "Sé por amigos míos que han pasado lo mismo que queda uno muy rejuvenecido. Espero que sea cierto".

En cuanto a su ritmo de vida y trabajo, Fuentes comentó que no va a cambiar en absoluto y que tras esta "etapa de transición" se desplazará a Mallorca para seguir preparando Los años con Laura Diez, "un libro que tiene mucho que ver con mis orígenes familiares. Tiene lugar en Veracruz desde principios de siglo hasta la actualidad, a través de una figura femenina que quiero resaltar".

Asedio político

"En México es muy difícil concentrarse para trabajar", señaló Fuentes. "Hay demasiado movimiento y demasiado asedio de la política y la prensa. A veces hay que esconderse". El escritor pasa actualmente dos meses al año en Estados Unidos, dando, sobre todo, conferencias y clases en la Universidad de Brown (Rhode Island), cuatro meses en Europa y el resto en México.Las visitas del escritor a las ciudades de El Paso, San Diego y Tijuana le proporcionaron el grueso de la materia base que utiliza para los relatos agridulces de La frontera de cristal, protagonizados por maquilladoras, inmigrantes legales e ilegales, estudiantes, empresarios y soñadores. Desde la aparente comedia de El despojo hasta la tragedia de La raya del olvido, Fuentes traza a través de todos los cuentos de su nuevo libro una aguda observación de cómo los mexicanos se ven a sí mismos en relación a sus vecinos del norte. "Nos pasamos el día comparándonos con ellos, es inevitable", comentó.

En La raya del olvido, precisamente, el escritor toma una noticia verídica y aparentemente anecdótica publicada en un periódico (el hallazgo de un anciano mudo y sin papeles abandonado en una silla de ruedas en un hipódromo de EE UU) para construir un monólogo angustioso sobre la pérdida de identidad en ese territorio conceptual de la frontera.

Valor literario

"Uno toma noticias del día y las transforma en literatura: lo hizo Flaubert con Madame Bovary y lo hizo Stendhal con Rojo y negro", explica el ganador del Premio Príncipe de Asturias y del Cervantes. "La región más transparente fue en su momento un libro muy actual sobre algo que nadie había escrito, la ciudad de México en ese momento. Pero luego hay que ver, cuando los libros dejan de tener ese valor de actualidad, si su valor literario se sostiene a lo largo de las décadas. Espero que La frontera de cristal tenga interés más allá de la anécdota. Es un libro que escribí con gran amor por sus personajes".Aunque repitió que la función pública sigue sin atraerle en absoluto ("no quiero perder la satisfacción que da la libertad crítica para escribir. Sólo lo hice dos años en mi vida y no lo voy a repetir nunca", dijo) era inevitable que Carlos Fuentes hiciera una referencia al momento de las relaciones entre Estados Unidos y México, teniendo en cuenta, además, el carácter, altamente ligado a la actualidad informativa, de La frontera de cristal.

En este sentido, y a la luz del último incidente de violencia policial sobre inmigrantes mexicanos en las cercanías de Los Ángeles en abril, Fuentes observó que "en México hay un temor a que esta ola xenofóbica y antiinmigratoria siga aumentando. Ha sido muy alimentada por personajes como Pat Buchanan o el gobernador Pete Wilson en California. Son climas que crean propensión a los ataques físicos contra el otro, el que es distinto, y llevan a situaciones prefascistas". Quiero decir claramente", añadió, "que tanto en el fenómeno migratorio como en el trato que se da a los inmigrantes, México también debe hacerse responsable de la situación para con los inmigrantes guatemaltecos en nuestra frontera sur. Pero eso no exculpa en absoluto a las autoridades de EE UU".

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 11 de junio de 1996.

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