Agricultura toma las riendas del Consejo del Cava para cerrar la guerra entre Codorníu y Freixenet

Vilafranca del Penedés - 21 feb 1996 - 23:00 UTC

El Ministerio de Agricultura tomó ayer las riendas del Consejo Regulador del Cava para encontrar una vía de solución al conflicto entre Codorníu y Freixenet. El cambio más significativo es el traspaso de algunas competencias de la presidencia del consejo, ahora en manos del director general de Freixenet, al secretario general, cargo que ocupa Gabriel Giró, responsable técnico y hombre que cuenta con el respaldo del ministerio. El pleno del consejo acordó por unanimidad asumir el cambio de sus propias normas, en la línea propuesta hace una semana por el ministro Luis Atienza, a fin de evitar que se repita un conflicto como el que han protagonizado los dos gigantes del sector.

El Consejo del Cava trasladó a un instructor nombrado por Agricultura los expedientes sobre los presuntos incumplimientos y denuncias hechas ante el consejo, que afectan tanto a Freixenet como a Codorníu.El pleno del Consejo Regulador se reunió ayer durante todo el día en la sede de la capital de la comarca del Alt Penedés con el fin de acabar con la guerra que las últimas semanas ha enfrentado a las dos principales productoras de cava. La reunión empezó a las once de la mañana y concluyó pasadas las cinco de la tarde.

Al acabar la reunión comparecieron ante la prensa el director general de Producción e Industrias Agroalimentarias de la Generalitat y vocal del consejo, Gustau García Guillamet, y los vocales del sector del cava en el consejo, entre ellos los presidentes de Codorníu y Freixenet, Manuel Raventós y Josep Ferrer, respectivamente.

García Guillamet, quien actuó como único portavoz, aseguró que en ningún momento el director general de Freixenet, Josep Lluís Bonet, había puesto su cargo de presidente a disposición del consejo ni Manuel Raventós había solicitado su dimisión. Añadió que el pleno había propinado un "tirón de orejas a los presidentes, cordial pero intenso", ya que nadie desea dañar la imagen del cava.

A la pregunta de si había finalizado el conflicto entre Codorníu y Freixenet, Guillamet contestó: "Es el deseo de todo el sector". A pesar de tan buenas intenciones, Raventós y Ferrer no se dieron la mano directamente. Fueron necesarias las dos manos del representante de la Generalitat para que hubiera foto de familia.

Representantes del sindicato agrario Unió de Pagesos (UP) y de la agrupación empresarial agraria Institut Catalá Sant Isidre-Joves Agricultors (IACSI-ASAJA) intentaron participar en la reunión como vocales con voz pero sin voto, pero el pleno no se lo permitió. Tras la impugnación de las elecciones, que dejaron fuera del pleno a ambas agrupaciones, se pactó la repetición de éstas el pasado verano y la entrada de un vocal para cada grupo con voz pero sin voto.

García Guillamet señaló que el ministerio presentó un recurso de casación contra la decisión del tribunal, por lo que su sentencia no es firme. A pesar de esto, aseguró que las elecciones se celebrarán posiblemente el próximo octubre y que el pleno del consejo debatirá en su siguiente sesión dar entrada a los viticultores.

Un instructor que designará la Dirección General de Política Agraria del Ministerio de Agricultura se encargará a partir de ahora de investigar las actas sobre irregularidades en la elaboración del cava que estaban en manos del consejo. Estas actas se refieren al presunto incumplimiento por parte de Freixenet de los obligatorios nueve meses de crianza del cava.

Entre los cambios normativos que tiene previstos introducir el consejo, figura el riego de viñedos, que Freixenet imputaba a Codorníu, aunque sólo de forma puntual. También se podría aprobar ampliar las variedades de uva que se pueden emplear para elaborar el cava. Freixenet había acusado a Codorníu de utilizar la variedad de uva Pinot Noir, no autorizada, y de regar los cultivos del cava.

Dentro del Consejo Regulador se creará una comisión que podría introducir éstas y otras modificaciones. García Guillamet puntualizó que el traspaso de competencias del presidente al secretario general no significará una pérdida de peso para el primero. Los tres acuerdos del pleno se aprobaron por unanimidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 21 de febrero de 1996.

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