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Rafael Moneo dice que el personalismo marca la arquitectura contemporánea

El autor del Museo de Mérida analiza los edificios de seis figuras extranjeras

El arquitecto Rafael Moneo (Tudela, Navarra, 1937) pronuncia a partir de hoy, en Madrid, un curso sobre seis grandes figuras de la arquitectura contemporánea: James Stirling, Aldo Rossi, Peter Eisenman, Álvaro Siza, Frank Gehry Rem Koolhaas. "La arquitectura que Viene tendrá que moverse en el filo de la navaja entre la expresión personal y el respeto a algunas realidades, como la ciudad", dice Moneo, para quien "la ciudad ideal está cada vez más lejos". En su visión de los colegas une la amistad y la crítica. "A Koolhaas le gustaría ser el Tarantino de la arquitectura".

Rafael Moneo catedrático de Universidad de Barcelona desde 1970 y profesor en la` Universidad norteamericana de Harvard, vuelve hoy a las aulas para explicar los principios y las ideas del británico James Stirling, el italiano Aldo Rossi, los, norteamericanos Peter Eisenman y Frank Gehry, el portugués Álvaro Siza y el holandés Rem Koolhaas. En la sala de baile del Círculo de Bellas Artes de Madrid pronunciará, ante 300 matriculados las seis lecciones, del 14 al 16 y del 21 al 23, dentro del programa de la III Bienal de Arquitectura Española, que programan el Ministerio de Obras Públicas, el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos y la Universidad Menéndez y PelayoEl profesional español con mayor prestigio en el extranjero tiene sobre los tableros de su estudio de Madrid museos en Estocolmo y Houston, auditorios en Barcelona y San Sebastián, un hotel en Berlín y una casa de cultura en Don Benito (Badajoz). En primavera acude a sus clases en Harvard, en la cátedra Josep Lluís Sert, donde se sigue preguntando qué es y cómo se hace la arquitectura. "La ciudad ideal parece que hoy está cada vez más lejana. La heterogeneidad de nuestra sociedad hace imposible ver esas ciudades continuas, aunque siento todavía devoción hacia la árquitectura como ciudad".Ante esta situación, y con el único predominio de la presencia de la tecnología, Moneo piensa que "la expresión individual es la gran tentación". "La árquitectura que viene tendrá que moverse en el filo de la navaja entre, la expresión personal y el respeto a algunas realidades heredadas, como la ciudad".

Las versiones personales, el conocimiento y también la crítica han decidido a Moneo a comentar en público sus opiniones sobre famosos extranjeros, "al tener una actuación más visible que otros colegás españoles". Los seis nombres son conocidos en España a traves de las publicaciones especializadas y algunos, como Gehry y Siza, por sus proyectos y edificios.

En síntesis, según Moneo, Stirling representa su conexión con lo clásico; Rossi es la, voluntad científica de entender la ciudad y al mismo tiempo su fracaso; Gehry es el más artesano y optimista; Eisenman, el más complejo y trascendente, con metáforas prestadas de filósofos; Siza es tradicional, franciscano de la poética, y Koolhaas, el más realista.

Rafael Moneo está considerado como un arquitecto intelectual, desde la cátedra y desde los primeros edificios que a Partir: de los años sesenta asumen la tradición y la modernidad. "La cultura del final del siglo XX está muy hecha sobre la conciencia, que incorpora de manera amplia todo tipo de conocimientos y experiencias. Un ejercicio profesional como la arquitectura está sometido a esa exploración cognoscitiva sin la cual el trabajo pierde intensidad. En los arquitéctos aludidos no es cuestión de virtuosismo, sino de propuestas diversas que vienen de una respuesta intelectúal o teoría que capta el interés de los de más".Los libros de Venturi Rosy si, sobre la complejidad y la arquitectura de la ciudad, tuvieron en los setenta una gran influencia en los profesionales españoles. Moneo considera que hoy son "clásicos y han agotado su mensaje". "El Rossi que ofrece desde el marxismo la idea de una arquitectura autónoma termina, no siendo capaz de magnificar las imágenes que produce con sus dibujos. Venturi es de los primeros en ser crítico con las ortodoxias de la modernidad, Pero ha terminado por carecer de tensión".

El autor de la estación de Atocha y el Museo Thyssen, en. Madrid; el aeropuerto de Sevilla o la L´Illa de la Diagonal (con Manuel de Solá-Morales), en Barcelona, opina que la dirección teórica de la arquitectura contemporánea es un avance de las vanguardias de principios de siglo, pero ya no se puede escribir una historia común.

La "expresión personal" está en la arquitectura de hoy "Eisenman se preocupa por estáblecer una, sintaxis general; Siza es el más ligado a la real¡-: dad, tratando de encontrar esa fibra ética que se nos escapa; Gehry es un obsesionado por una nueva manera de poner, las cosas juntas y Koolhaas y De Meuron es la cultura última más esquiva y elusiva. Son respuestas muy distintas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de noviembre de 1995