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Los futuros abogados estamos muy desencantados"

"Estarnos desencantados con la política y muy descontentos, porque vimos en Derecho una forma de expresión que luego nos han coartado", dice José Joaquín Velázquez, el representante de los alumnos de la Universidad de Sevilla en el congreso. Tiene 20 años y se califica como progresista "en el sentido más puro de la palabra". Forma parte de la asociación de carácter social LAPI (Lista de Alumnos por la Participación y la Información). Cursa 4º de carrera y, a estas alturas, ya se ha hecho una idea muy definida de sus compañeros. Cree que lo primero es "acercar la Universidad a la sociedad". "También tenemos que demostrar, tanto al Gobierno como a la oposición, que tienen un duro adversario en nosotros si quieren utilizarnos para obtener el beneplácito de los colegios de abogados".Hay otros enfoques. Los alumnos de Derecho son "pasivos, no están motivados, no se creen capacitados para mejorar riada y cuesta mucho que se impliquen", señala María Jesús Huertas, presidenta de la asociación -políticamente independiente- Coalición de Delegados de la Universidad Complutense de Madrid. A sus 24 años, a María Jesús le queda tan sólo una asignatura para acabar la carrera. Ella se considera políticamente: "de centro, moderada", y opina que las fundamentales reformas pendientes consisten. en "aumentar la calidad de la enseñanza, reformar los planes de estudios y que se reciclen gran parte de los profesores para impartir esas nuevas disciplinas".

"La facultad siempre ha tenido una tendencia hacia la derecha, aunque ahora los progresistas contamos con mayor representación que ellos", indica Núria Rivera, que representa a BEI (Bloque de Estudiantes Independientes), de la Universidad de Barcelona. Núria se define como, independentista y progresista y cuenta que en su centro las organizaciones de alumnos están muy politizadas. Distingue dos tipos de alumnos: " Están los desencantados y también los que ven en la oposición un carro de enganche para su salida profesional". Para esta catalana de 22 años, que cursa 4º del plan nuevo, la principal medida sería "despertar a la juventud, que es demasiado conformista". "Parece como si les hubieran comido el coco con la idea de que no tienen ningún papel que jugar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de octubre de 1995