Saura dice que la pintura "es una secreción natural del ser humano"
"En este siglo se ha anunciado al menos en diez ocasiones la muerte de la pintura pero la pintura no puede morir nunca porque es una secreción natural del cuerpo humano". El pintor Antonio Saura (Huesca, 1930) explica así su opinión sobre el arte del futuro y confía en que éste volverá a utilizar métodos tradicionales porque, en su opinión, "una cosa, es que el arte sea efímero por naturaleza y otra que se practiquen tendencias artísticas que conducen a lo efímero; esto lo único que refleja es indolencia, desidia y facilidad".
Saura presentó ayer en el Centro de Arte Santa Mónica de Barcelona El jardín de las cinco lunas, una exposición que recoge su etapa surrealista a través de unas 52 obras realizadas entre 1948 y 1956. Es el Saura de antes de El Paso, en el que se advierten las influencias del surrealismo de artistas corno Miró, Ernst y Man Ray. "Prácticamente todo lo que hay en la exposición estaba condenado a la destrucción. Ni siquiera dejaba que lo fotografiaran. Después, Enmanuel Guigon [comisario de la exposición] me convenció de la necesidad de enseñarlas. Ahora incluso algunas obras empiezan a gustarme". La exposición se inauguró el pasado año en el Museo Provincial de Teruel.


























































