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Las autoridades de Zaire elevan la cifra de muertos por el Ebola a 87

Canadá pone en cuarentena a un sospechoso de portar el virus

Mientras la cifra de muertos por el virus Ebola en Zaire se eleva ya a 87, según el comité de crisis nacional, el presidente zaireño, Mobutu Sese, en el poder desde 1963, apareció ayer en público en Kinshasa, por primera vez en nueve meses, para saludar la llegada de un telepredicador de EE UU cargado de material sanitario. Las autoridades canadienses comunicaron ayer que un hombre procedente de Zaire ha sido puesto en cuarentena en el aeropuerto de Toronto, como sospechoso de portar el virus.

Las sospechas recayeron en el ciudadano zaireño debido a que, a pesar de no mostrar síntomas de la enfermedad, su madre había fallecido hace cuatro días afectada por el Ebola. Algunas fuentes señalan que el hombre ha pasado antes por Francia.La OMS da como cifras oficiales las de 101 afectados y 77 fallecidos, la misma que hace dos días; aunque su portavoz señaló que se espera que aumenten las víctimas en los próximos días y sigan creciendo durante dos o tres semanas. La nueva cifra de afectados se debe a la búsqueda. realizada por los expertos internacionales en aldeas cercanas de Kikwit. El director del Hospital General de esta ciudad, Mungala Kipasa, dijo ayer que el brote del Ebola ha entrado en una "tercera fase", "pues el virus está entre la comunidad, matando a la gente de la ciudad".

El escrutinio a que está siendo sometido Zaire por los medios de comunicación interna cionales está sacando a la luz las condiciones miserables en que vive la población de 40 millones de este país, considerado uno de los peores respecto a la violación rutinaria de los derechos humanos. El virus Ebola no es, ni con mucho, el peor problema sanitario del país, y la cuarentena, más oficial que real, de la región afectada, está provocando una concentración de refugiados -unos 3.000- procedentes de Kikwit en el primer puesto de control en la carretera hacia la capital.

En Kinshasa, donde no se han confirmado casos de Ebola, los periódicos locales se muestran muy críticos con la respuesta gubernamental ante la crisis. Medios de la oposición y periodistas independientes echan la culpa de la frecuencia de epidemias y de la falta de recursos para luchar contra ellas a la corrupción y la desorganización gubernamental en un país muy rico en minerales. En Zaire los funcionarios y los militares reciben su paga, de entre cuatro y cinco dólares mensuales, de forma intermitente. Los recursos para pagarles proceden de la impresión de moneda.

Durante la primera epidemia conocida del Ebola, en 1976, hubo 318 casos con una tasa de mortalidad del 90%.

La OMS insistió ayer en que no es necesaria la aplicación de medidas especiales a los viajeros procedentes de Zaire, informa ya que las posibilidades de que algún paciente con fiebres hemorrágicas emprenda vuelos internacionales son prácticamente nulas. En cuanto a los trabajadores sanitarios y periodistas que regresen a sus países tras estar en contacto con los pacientes del Ebola, la OMS recomienda que informen a las autoridades sanitarias de que han estado expuesto al virus.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de mayo de 1995