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Legalización, no, pero...

"Proponer la legalización como alternativa a lo que estamos haciendo es una solemne barbaridad" dijo ayer Carlos López Riaño, delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas."No hay Estado que se atreva a dar ese paso en solitario", afirmó en su comparecencia parlamentaria..Pero a renglón seguido matizó: "Es un poco primitivo no distinguir entre las drogas. Distingamos unas de otras". De ahí que López Riaño insinuara ayer por la mañana a la Comisión Mixta Congreso-Senado contra la Droga que estudiara y reflexionara sobre la legalización del hachís en España, tal y como se ha hecho en Francia. Y añadió: "Esta sociedad no debe tener miedo a tomar decisiones que contribuyan a luchar contra la droga, y no debe cerrar los ojos a ningún debate".

López Riaño se mostró partidario de dar más información a la juventud piara que sepa distinguir y para desdramatizar el asunto y darle sus justas medidas. Calculó en unos 200.000 el número de drogodependientes que de verdad necesitan ayuda en España. El delegado del Gobierno se mostró, en su comparecencia parlamentaria, muy preocupado por el incremento en el consumo de las llamadas drogas de diseño, como el éxtasis o el speed, sobre todo porque existe en la juventud la opinión de que se trata de sustancias "saludables" para compartir en discotecas y otros lugares de ocio.

Según la encuesta recogida en la Memoria de 1993, no llega al 19% el porcentaje de españoles partidario de permitir la venta de algún tipo de droga, ni siquiera cannabis.

López Riaño mostró, en cualquier caso, más confía a en el rechazo cultural de la sociedad hacia la droga que en la pura represión.

En este sentido, presentó ayer la Semana Europea de Prevención sobre Drogas, que se desarrollará en toda la Unión Europea entre los próximos días 15 y 22.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de octubre de 1994