Felipe González asegura que quien comete un delito de corrupción "termina pagando"

Felipe González está convencido de que "quien comete un delito, dentro lo que se llama corrupción, termina pagando". El jefe del Gobierno hace esta afirmación genérica, en un momento en que proliferan los testimonios sobre el uso indebido de fondos reservados, en una entrevista con el presidente de la agencia Efe, Alfonso S. Palomares. González asegura, "en contra de los catastrofistas", que "empieza a superarse la crisis" y expresa su confianza en que el próximo congreso del PSOE sirva para hacer de este partido "una organización más transparente en su funcionamiento y en su financiación".

El líder socialista considera infundada la sensación de que algunos casos de corrupción quedan impunes en España. Lo que ocurre, según él, es que la investigación judicial es lenta en ocasiones, y causa una cierta frustración que no haya un respuesta inmediata. "Pero no cabe la menor duda de que, en términos generales y respetando lo que es el Estado de derecho, quien comete un delito, dentro de lo que se llama corrupción, termina pagando", asegura.González trata de transmitir esperanza e ilusión ante el futuro, y con este fin arguye: "De ninguna manera se puede pensar que estamos en una etapa de decaimiento, aunque estemos en una situación de crisis".

A su juicio, el hecho de que en el pasado mes de febrero se perdieran 5.000 empleos netos, frente a los 48.000 que se perdieron en febrero de 1992, demuestra que "está cambiando la tendencia". Y eso se va a notar en el comercio exterior "y, de manera importante, en el turismo y en la construcción".

Estamos empezando a recuperar una senda muchísimo más positiva desde la perspectiva económica. Esto va a ser lento, y los problemas estructurales hay que seguirlos cambatiendo. Y también digo, en contra de los catastrofistas", matiza González, "que empieza a superarse la crisis".

El presidente del Gobierno anuncia que dará la máxima prioridad a la lucha contra el paro, a la vez que mantendrá el esfuerzo en la contención del déficit. El Estado de bienestar, según el secretario general del PSOE, necesita "readaptarse". "Hay que intentar limitar cualquier tipo de abuso y hay que intentar ordenar el Estado de bienestar de tal manera que sobreviva", señala.

González explica que la intención básica de las reforma laboral elaborada por el Gobierno y sometido ahora a debate en el Parlamento es facilitar la adaptación de las empresas a los cambios, adaptación en la que empresarios y sindicatos deben tener más protagonismo y la Administración menos.

Confianza inversora

Desde su punto de vista, la suspensión de pagos de la factoría de Santana en Linares (Jaén) no es un síntoma de la pérdida de confianza de la inversión extranjera en España, sino una consecuencia de la crisis. "SI hubiera algún elemento de pérdida de confianza, nosotros tendríamos que hacer lo posible por recuperar la confíanza", añade.

Nueve meses después de las elecciones legislativas, el presidente del Gobierno entiende que nueve millones de ciudadanos le dieron su apoyo para que promoviera la cultura de pactos entra las fuerzas parlamentarias. El "cambio sobre el cambio" consiste también, añade, en algunos aspectos de la política económica y en dar un nuevo impulso en el terreno autonómico e institucional. "Y por este camino vamos a seguir", afirma.

A la vuelta de varios meses de acuerdos entre el Gobierno y Convergència i Unió, afirma que ambos han discutido seriamente temas tan importantes como la orientación en la lucha contra el déficit y el estímulo fiscal a la inversión. "No ha habido ningún tipo de presión ni de esa sensación que a veces quieren dar algunos de cambalache, que es una cosa extremadamente desagradable por injusta".

Y aprovecha para recriminar al PP por sus críticas a esa colaboración. "El comportamiento ha sido serio, mucho más responsable que el de aquéllos que están gritando en contra y que, si estuvieran en la situación en que estamos nosotros, estarían probablemente haciendo lo mismo".

"Pienso"', agrega el presidente, "que tiene una gran trascenciencia para nuestro país que el nacionalismo moderado en Cataluña se comprometa con la gobernación del Estado, con la gobernabilidad de España. Esto me parece que es trascendente". Esa contribución interesa a los propios nacionalistas catalanes en el sentido de que "saben muy bien que, si le va bien al conjunto de España, al conjunto de la economía española, le va muy bien a Cataluña dentro de ese conjunto".

Impulso autonómico

González señala que, tras la ampliación de las competencias de las comunidades autónomas denominada de vía lenta, el Gobierno va a hacer ahora "un esfuerzo por completar los Estatutos de Autonomía de las comunidades llamadas históricas. Estamos intentando cerrar [el marco autonómico], pero cerrar en unos términos que tienen una cierta relatividad desde el punto de vista histórico". "Esto no quiere decir", advierte, "que va a desaparecer para siempre la zona de rozamiento entre un poder que se descentraliza y el poder que se asume desde la descentralización".

Para explicar esa advertencia, apela a que "incluso un Estado tan centralista como Francia tiene un proceso de discusión permanente sobre los elementos de descentralización administrativa y política".

En relación con las negociaciones con el Partido Popular (PP) para elegir a los ocupantes de puestos institucionales vacantes, el presidente señala que si los populares insisten en condicionar unos acuerdos a otros, el Gobierno "va a intentar buscar una salida". Tras reconocer que el Partido Popular -y no exactamente José María Aznar, su presidente- es una alternativa electoral, matiza que ".otra cosa, y mucho más discutible, [es] si programáticamente se podrían definir como una alternativa. Cada mes y medio o dos meses dicen presentar un nuevo programa económico... "

González confía en que "se resuelva en los próximos días" el contencioso que España mantiene con Noruega, en el marco de la ampliación de la Unión Europea, sobre el cupo de pesca para los españoles en aguas de ese país.

Respecto a la presencia de tropas españolas en Bosnia, matiza así posibles aportaciones futuras: "Somos uno de los pocos países que tienen una presencia en la zona y estamos haciendo un enorme esfuerzo de ayuda humanitaria, en el límite de nuestras posibilidades. Si se tratara de completar este esfuerzo con una compañía más, sería posible; si se tratara de duplicar el esfuerzo, para nosotros, honradamente, no sería posible, y por eso lo hemos dicho".

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 13 de marzo de 1994.

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