Cuba solicita por primera vez ayuda internacional

El Gobierno cubano hizo ayer de tripas corazón y pidió a las Naciones Unidas y a "toda la comunidad internacional que pueda aportar algo" ayuda humanitaria para superar las secuelas de la tormenta del siglo que el fin de semana pasado afectó a varias provincias de la isla. Las autoridades cubanas cifraron los daños en más de 1.000 millones de dólares y aseguraron a última hora del miércoles que el fenómeno meteorológico provocó cinco muertos, 60 desaparecidos y la destrucción de más de 40.000 viviendas. Decenas de miles de hectáreas de terrenos agrícolas quedaron dañadas.

Los desperfectos causados por las lluvias y vientos de hasta 170 kilómetros por hora que castigaron La Habana y las provincias occidentales de Cuba afectaron a más de 100 industrias y centros turísticos del país, así como gran parte de las cosechas con que el régimen de Fidel Castro pensaba alimentar a los habitantes de la isla los próximos meses.La debilitada economía cubana en otras ocasiones soportó huracanes y ciclones más destructivos que el desastre del último fin de semana. Sin embargo, la crítica situación que atraviesa este país tras la desaparición de la URSS y la caída de sus aliados socialistas europeos, que le han hecho perder más del 70% de su capacidad importadora, ha hecho que por primera vez el régimen de La Habana reconozca su imposibilidad de afrontar las pérdidas. Así, el ministro presidente del Comité Estatal de Colaboración Económica (CECE), Ernesto Meléndez, aseguró ayer que la isla necesita urgentemente suministro de alimentos, medicinas, fertilizantes y herbicidas.

Alimentos básicos

Meléndez se reunió ayer con el representante del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo en Cuba (PNUD), Joachim von Braunmuhl. El presidente del CECE dijo que para superar la actual crisis se requeriría alimentos básicos para 150.000 personas afectadas por el huracán de invierno. Tales alimentos son, en lo fundamental, leche en polvo, harina de trigo, frijoles y aceite vegetal.El representante de Naciones Unidas en Cuba aseguró que las pérdidas superan los 1.000 millones de dólares y se mostró partidario de enviar ayuda a la Isla en el menor plazo posible. "Nos enfrentamos a una situación que ni el Gobierno ni el pueblo cubano pueden resolver por sí mismos. La comunidad internacional tiene la responsabilidad de ayudar", dijo Von Braunmuhl, que añadió: "Esto va más allá de las cuestiones políticas".

[La organización Médicos sin Fronteras envió ayer a Cuba desde Barcelona un avión con medicamentos y material sanitario, en respuesta a la solicitud de ayuda formulada por el Gobierno cubano tras el huracán].

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS