Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cuatro albaceas decidirán el destino del legado del ensayista valenciano Joan Fuster

El escritor fue enterrado ayer en Sueca en una impresionante manifestación de duelo

La Generalitat valenciana negociaba con el ensayista Joan Fuster, fallecido el pasado domingo a los 69 años, la cesión de su biblioteca y su archivo. Cuatro albaceas (Josep Palàcios, Max Calmer, Jordi Maluquer y Eliseu Climent), elegidos entre sus amigos más próximos, deberán ahora decidir sobre el legado del escritor. Fuster fue enterrado ayer en el cementerio de Sueca, su ciudad natal, en medio de una impresionante manifestación de duelo. El presidente de la Generalitat valenciana, Joan Lerma, ha declarado tres días de luto oficial.

MÁS INFORMACIÓN

Fuster, autor de más de 60 libros y de miles de artículos y otros escritos, negociaba en los últimos tiempos con la Generalitat valenciana la cesión de su biblioteca de 20.000 volúmenes, y de su archivo. El acuerdo, según señaló la directora del Patrimonio Cultural, Evangelina Rodríguez, debía ser firmado en los próximos meses con el objetivo de crear un legado Fuster en la futura Biblioteca Valenciana.Aunque no ha trascendido el contenido del testamento del escritor, fuentes próximas al ensayista señalaron que deja a cuatro albaceas la decisión sobre sus bienes. Son algunos de sus amigos más próximos: el escritor y también vecino de Sueca Josep Palàcios; el ex consejero de Cultura de la Generalitat de Cataluña, Max Canher; el filólogo Jordi Maluquer, y el editor Eliseu Climent.

Mientras responsables de Gobierno autónomo señalaban ayer su esperanza en que se materialice la voluntad expresada por Fuster de ceder su biblioteca a la Generalitat, otras fuentes apuntaban que el escritor había manifestado su intención de ceder una parte de su documentación privada a una fundación cultural catalana. Fuster ha dejado inéditos textos fragmentarios y una abundante correspondencia. También puede haber dejado pasajes del diario que escribió de forma relativamente regular a lo largo de muchos años.

La ciudad de Sueca, de 25.000 habitantes, se volcó ayer en el último adiós a Fuster. Asistieron al sepelio el consejero de Cultura de Cataluña, Joan Guitart, y el director general del Libro, Federico Ibáñez, junto con la práctica totalidad de los dirigentes de los partidos de izquierda, los sindicatos y las asociaciones cívicas valencianas. Una amplia representación de la cultura, con personalidades como el cantante Raimon y el escultor Andreu Alfaro, se sumó a la comitiva.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de junio de 1992