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Dos de las tres novelas de Arturo Pérez Reverte se trasladan al cine

Arturo Pérez Reverte (Cartagena, 1951), periodista de televisión conocido por sus ajetreadas crónicas de guerra entre tiros y trincheras, se inició en la literatura en 1988 con El húsar, y desde entonces ha publicado tres novelas, de las que dos han sido trasladadas al cine. Su último libro, La tabla de Flandes, lleva vendidos más de 30.000 ejemplares, y ahora ultima El club Dumas, que editará Alfaguara en 1993.

El maestro de esgrima, la segunda incursión de Pérez Reverte en el mundo de la literatura hace cuatro años, se estrenará como película en las pantallas españolas después del verano. Pedro Olea, que corre a cargo de la dirección, decidió apostar por este proyecto tras leer la novela y, según comenta el cineasta, halló en ella, "desde el primer momento", un gran guión para un filme. La tabla de Flandes (Alfaguara, 1990) también se llevará al cine, pero esta vez bajo marchamo norteamericano. El director Jim McBride (conocido en España por Vivir sin aliento, Mi querido detective, Gran bola de fuego) ha empezado ya la selección de actores, y Pérez Reverte espera que el rodaje esté terminado antes de que finalice este año.Esta novela se publicó el pasado mes de marzo en Argentina y en México, país en el que se agotaron las dos primeras ediciones en dos semanas. Pronto saldrá en Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Italia, Holanda, Bélgica, Grecia y Portugal. El escritor dice no verse muy afectado por este inesperado éxito, en el que asegura no pensar mucho por concentrar toda la atención en su nueva novela, que también terminará este año. "El rodaje de ambas películas es para mí algo secundario", comenta, "aunque no cabe duda de que sirve de apoyo para consolidar la carrera literaria, a la que quiero dedicar mi vida cuando abandone mi actual profesión".

Las reglas del juego

En todas las obras de Pérez Reverte se entremezclan los fundamentos de la novela histórica y la de intriga, a los que el autor añade un tercer elemento: el juego y sus enrevesadas reglas. "De momento, es una combinación que funciona", afirma, "y seguiré utilizándolos mientras no sienta que los he agotado". De hecho, en el libro sobre el cual trabaja en estos momentos, El club de Dumas, Pérez Reverte recrea de nuevo ambientes de suspense y ensalza el valor del juego, en detrimento," en esta ocasión, de la novela histórica. Un juego sobre libros que provocan circunstancias insólitas en la vida de los protagonistas. "Esta referencia a los libros era lógica en un lector muy prematuro como yo; de hecho, por esa misma afición he llegado a escribir", explica."Lo único ante lo que no se puede ser escéptico es ante las reglas del juego de cada situación", comenta. Las leyes de la guerra sirvieron de hilo conductor en El húsar. Después fueron los ataques y contraataques de la esgrima los que utilizó Pérez Reverte para estructurar los capítulos y el propio armazón del argumento de El maestro de esgrima. Sobre los movimientos de las piezas del ajedrez, el escritor y periodista construyó, en La tabla de Flandes, un complejo entramado de asesinatos e intrigas ocurridos en el siglo XV y repetidos en el XX. Sólo para configurar el argumento, invirtió más de seis meses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de mayo de 1992