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Los concentrados no suplen una buena dieta

Muchos de los últimos descubrimientos sobre las vitaminas se presentaron en una conferencia celebrada recientemente en Arlington (Virginia, EE UU) por la Academia de Ciencias de Nueva York. La reunión fue financiada en parte por Hoffmann-La Roche, un gigante farmacéutico que elabora suplementos vitamínicos muy rentables.Pero la mayoría de los investigadores entrevistados dijeron que su trabajo era independiente de la industria de suplementos vitamínicos y que, en cualquier caso, no eran partidarios del uso de tabletas de vitaminas más que en circunstancias muy limitadas. La mayoría era partidaria de promocionar los productos naturales, como verduras, frutas y cereales, ricos en una gran variedad de vitaminas, y de mejorar la dieta.

"Estamos definiendo gradualmente más situaciones en las cuales los suplementos pueden ser el remedio", dice el doctor Douglas C. Heimburger, bioquímico de la Universidad de Alabama, en Birmingham. "Pero sigo diciendo que son una pequeña parte del cuadro general. Creo que los suplementos son algo demasiado fácil y me preocupa que con ellos olvidemos en gran parte nuestra dieta".

No existe la panacea

Algunos investigadores manifiestan que en un campo como la investigación vitamínica, con su potencial para la glorificación y la dejadez científicas, es saludable mantener cierto grado de escepticismo. Dicen que no hay ni una sola vitamina o vegetal que pueda ser considerado como la panacea de los muchos problemas del cuerpo.

"En relación con las vitaminas y su posible impacto en las enfermedades, los descubrimientos actuales son excitantes y hasta cierto punto prometedores, pero en modo alguno definitivos", dice el doctor Charles E. Hennekens, de la Escuela de Medicina de Harvard. "De momento, el mensaje procedente de este campo no es para el público general ni para los médicos, sino para los investigadores. Se necesitan muchos más estudios y unas respuestas más firmes".

Pero otros dicen que están muy impresionados por las posibilidades ocultas de las vitaminas. "La investigación vitamínica se está haciendo cada vez más compleja y ya no se puede seguir tomando a la ligera", dice el doctor Heimburger. Los científicos empezaron a comprender la función de las vitaminas al observar lo que sucedía a las personas con deficiencias graves, como los marineros privados de vitamina C, que contraían el escorbuto. Muchas recomendaciones sobre dosis mínimas diarias de vitaminas se refieren a las cantidades necesarias para prevenir las carencias a corto plazo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de abril de 1992