Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

García Sánchez reclama a Solé Tura 200 millones para filmar 'Tirano Banderas'

"Quiero el mismo dinero que Ridley Scott para su 'Colón", dice el cineasta

Un equipo español, con Víctor Manuel como productor y José Luis García Sánchez en la dirección, va a filmar Tirano Banderas, de Valle-Inclán, y reclama al Ministerio de Cultura una ayuda de 200 millones de pesetas para hacer una "verdadera coproducción de calidad con dos grandes actores europeos, Gian Maria Volonté y Michel Piccoli", afirman. Este proyecto se ha presentado, junto con otros 50 y el Columbus de Ridley Scott, a la primera convocatoria de subvenciones anticipadas de 1992, que, según Cultura, se fallará en un mes y tiene 600 millones de pesetas para todos. "No quiero ser rival del Colón de Scott", dice García Sánchez, "pero sí quiero y tengo derecho al mismo dinero que él".

Los escasos recursos económicos del Ministerio de Cultura para apoyar al cine español (1.800 millones de pesetas para subvenciones anticipadas durante todo 1992, repartidos en tres convocatorias a razón de 600 millones cada una) pueden hacer crash el mes próximo y provocar una rebelión en el cine español.Si el ministro Solé Tura hace "honor a una palabra dada", tal y como él mismo ha recordado la semana pasada, cumpliendo el compromiso político contraído con Ridley Scott y el coproductor español Pere Fages de otorgar una subvención de 200 millones de pesetas a la película Columbus, alrededor de 50 proyectos españoles tendrán que repartirse los restantes 400 millonesde pesetas previstos para la primera convocatoria de subvenciones anticipadas de 1992. Pero el problema no acaba aquí; además, a esta convocatoria se presenta un proyecto español creado, tal y como exige la legislación, como una coproducción y organizado por un equipo solvente del cine español, que también exige para sí mismo 200 millones de pesetas: Tirano Banderas.

Las matemáticas son implacables para García Sánchez, que afirma que, si se cumplen las palabras dadas y se apoyan las "coproducciones europeas de calidad", tal y como ha dicho el ministro de Cultura, el saldo que puede resultar es el siguiente: 200 millones de pesetas para la película de Ridley Scott, otros 200 millones para el citado Tirano Banderas y, por tanto, quedarían 200 millones que tendrían que repartirse entre unos 50 proyectos cinematográficos españoles. Un auténtico galimatías.

En lengua española

Los argumentos del director José Luis García Sánchez -10 largometrajes, Las truchas y Divinas palabras, entre otros- para llevar al cine en 1992 el Tirano Banderas de Valle-Inclán son las siguientes: "Primero, nunca se ha hecho, y eso que es la obra más cinematográfica de Valle. Segundo, ¿qué mejor momento que este año de conmemoraciones, para dar al mundo desde España la mejor reflexión que se ha hecho sobre la figura del tirano y que también forma parte de nuestra aportación cultural a América? Tercero, queremos rodarla en nuestro idioma porque el cine, como bien saben los americanos, es una de los mejores vías de penetración cultural y difusión de un idioma que, en nuestro caso, hablan más de 300 ni¡llones de personas".Tirano Banderas está planteada de la siguiente manera: coste de producción total de unos 500 millones de pesetas y reparto de actores de prestigio europeos, españoles y latinoamericanos, que son los países que participan en la coproducción. "No es una superproducción cara, porque no tiene una estrella norteamericana como cabecera de reparto", explica García Sánchez. "Si hubieramos puesto un actor norteamericano, tal vez se habrían asegurado las ventas en EE UU, pero nuestra tesis es que a Valle-Inclán hay que llevarlo al cine en idioma español, y, luego, que Tirano Banderas no es un producto comercial, sino que debe ser un producto claramente cultural y dirigido a los países hispanos (que no tienen un duro, es verdad) y al cine europeo".

"Yo comprendo el problema del ministro de Cultura, y hasta del Gobierno, en el sentido de que cuando se hacen los Presupuestos Generales del Estado se contempla la cultura como algo inmóvil", dice García Sánchez. "Pero creo la única salida posible a esta situación es que si le salen 50 proyectos cinematográficos buenos, debe ir al Consejo de Ministros y decirle a Felipe González: 'Señor presidente, el cine español vive un momento de esplendor creativo y, para consolidarlo de verdad, necesito más dinero. Además", continúa García Sánchez, "la inversión del Estado en el cine español supone también fomentar nuestro idioma".

Respecto al apoyo (aún no consumado) de Cultura al Colón de Ridley Scott, manifiesta García Sánchez: "No me parece mal, creo que Scott es protegible y hasta me siento dispuesto a hacer una campana para que los norteamericanos vuelvan a rodar a España. El otro tema es que este apoyo económico acabe saliendo de los raquíticos fondos de ayuda al cine español. Y me parece muy bien que el ministro se comprometa a apoyar a Ridley Scott, pero también me gustaría que se comprometa a apoyar a otras 15 películas españolas importantes".

El reparto elegido es el siguiente: Gian Maria Volonté, que interpretará el papel del tirano; Michel Piccoli será el barón de Benicarlés; Pedro Armendáriz, Jr., encarnará a Filomeno Cuevas, y Paco Rabal se convertirá en Roque Cepeda. Además, también intervendrán Fernando Rey, que será Quintín Pereda, y Ana Belén, que interpretará a la prostituta Lupita, La Romántica. Juan Diego, Juan Echaneve, José Coronado, Aitana Sánchez-Gijón, Héctor Alterio e Ignacio López Tarso completan el reparto, que asciende a 50 actores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de marzo de 1992