El hombre, en el centro
Jack Walrath (Stuart, Florida, 1946) fue el último trompetista que tuvo en nómina Charlie Mingus, y, como no podía ser menos, es un músico inquieto, inconformista y atípico. En un suspiro es capaz de pasar del impresionismo radical al expresionismo total; siempre evitando el cliché, aunque ello le cueste cometer ciertas incorrecciones técnicas que, lejos de deslucir su fraseo, todavía hacen más sugerente su música. El suyo es un jazz espontáneo, a pesar de la complejidad de los arreglos, cuajados de audacias en todos los planos: armónico, melódico y rítmico.Éstas fueron algunas de las cosas que se pudieron comprobar en su concierto madrileño, montado sobre algunos temas originales (Gosts) y un ramillete de estándares bien elegidos (I can't get started, Oleo, Better git it in your soul). Abrió con el fliscorno, pero inmediatamente pasó a la trompeta para pintarla con múltiples colores, según la tocara abierta, con sordina fija o con sordina wah wah. Tales contrastes suponían un desafío que la sección rítmica aceptó de buen grado y al que respondió, en general, adecuadamente.
Jack Walrath Quartet
Jack Walrath (trompeta y fliscorno), Joan Soler (guitarra), Javier Colina (contrabajo) y Jeff Jerolamon (batería). Clamores Jazz. Madrid. 11 de marzo.


























































