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El 'hombre de los hielos' suscita una polémica nacionalista en el Tirol

El descubridor pide el 50% de las ganancias que genere la momia de hace 4.000 años

El cadáver momificado del hombre de los hielos -que vivió 2.000 años antes de Cristo encontrado en los Alpes tiroleses, en el glacial de Similaun, se ha convertido en objeto de controversia científica y nacional; aún no se aclara la adjudicación del hombre de Hauslabjock, nombre de la montaña donde fue descubierto. Los derechos de propiedad sobre el cazador de la edad del bronce son disputados por Austria, Italia y la región austriaca e italiana del Tirol, donde ha suscitado una inusitada polémica nacionalista. Mientras científicos austríacos insisten en mantenerlo en Innsbruck, Roma ha iniciado gestiones para su devolución. El alpinista que lo encontró ha exigido un 50% de las ganancias.

Luis Durnwalder, gobernador del Tirol del Sur (Italia), donde han resurgido en los últimos meses los aires independentistas, y su homólogo en el Tirol del Norte, Alois Partle, aseguran que el homo tirolensis es "un tirolés y debe permanecer en Tirol".El ministro austriaco de Ciencia, Erhard Busek, comentó jocosamente que no podía tratarse de un italiano "porque los italianos nunca han escalado tan alto una montaña". En el glaciar de Similaun corre un viento de 90 kilómetros por hora en los últimos días y la caída de nieve ha hecho imposible las mediciones de los expertos en fronteras. Georg Rainer, de la gerdarmería de Innsbruck, está convencido de que el hombre de los hielos yacía en territorio italiano, a escasos 100 metros de Austria. En ese caso, según satirizó un columnista de Viena, el hombre prehistórico será llamado el uomo gelato. Expertos italianos y austriacos realizarán hoy una medición del lugar del hallazgo para determinar la propiedad del hombre de los hielos.

Los derechos de investigación son discutidos también entre científicos de la ciudad de Innsbruck. Directores de museos de Tirol del Sur y del Norte, de Roma y de Viena no han podido disimular su interés de trasladar a sus escaparates al europeo mejor conservado de la Edad del Bronce.

Por otra parte, el alpinista de la ciudad alemana de Núremberg Helmut Simon, que realizó el hallazgo a 3.300 metros de altura, ha contratado a un equipo de abogados para exigir un 50% de las futuras ganancias que traiga el Adán de los Alpes.

El descubrimiento ha sido calificado como un tesoro de la arqueología por la gran cantidad de equipo que llevaba consigo el cazador. Las investigaciones, que durarán años, podrán precisar detalles desconocidos hasta ahora de las formas de vida de los hombres en la Edad de Bronce.

Uno de los mejores equipos de restauradores de la ciudad de Mainz (Alemania) ha sido encargado de conservar los objetos que acompañaba al hombre de los hielos. Restos de la vestimenta, especialmente adecuada para las bajas temperaturas de los Alpes, fueron transportados cuidadosamente a Alemania desde Innsbruck, en Austria. El equipo se compone de una chaqueta de cuero con rellenos de paja, los zapatos con tejidos de madera de alerce, una especie de mochila de cuero con armazón de madera, flechas, un hacha primitiva de bronce, un cuchillo de piedra y una pequeña cartera de cuero que le colgaba de la cintura y que contenía piedras para hacer fuego.

La comisión científica recién formada para investigar el hallazgo ha decidido que por el momento el cuerpo quedará en el instituto de medicina legal de Innsbruck. Allí ha sido depositado en cuarentena, en una habitación a seis grados bajo cero con un tratamiento de vapor mezclado con sustancias químicas, después de que se descubriera que en distintas partes estaba afectados por un tipo de hongos desconocido, que ayer dejaron de reproducirse.

Las primeras conclusiones establecidas por científicos del Instituto de Prehistoria de la Universidad de Innsbruck han establecido que el cazador tenia entre 20 y 40 años y medía aproximadamente 1,60 metros de altura. Se ha confirmado que llevaba tatuajesen la espalda y en la parte posterior de la rodilla en forma de líneas y cruces. Sin embargo, se desconoce si éstos eran símbolos religiosos o de rango.

Una gran discusión se ha iniciado en torno a su sexo, ya que no han quedado rastros del mismo y aún no se ha demostrado si era un hombre o una mujer, a pesar de que por el tipo de actividad que realizaba, aseguran los expertos, se trata de un hombre.

El cuerpo podrá aportar también información relativa a las condiciones meteorológicas de la época, según los científicos. La edad estimada se basa en el hacha encontrada en el lugar. El hacha es de un tipo bien conocido, que aparece exclusivamente a comienzos de la Edad de Bronce; ésta empezó alrededor del año 2.000 antes de Cristo.

"Se trata de un descubrimiento muy importante", según opinión de Chris Stringer, del Museo de Historia Natural en Londres. Los científicos creen que los glaciares alpinos eran tan pequeños hace 700 años como ahora. Entonces el clima era parecido al de nuestros días.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de octubre de 1991