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LA REVOLUCIÓN DE AGOSTO

Un diputado descalifica la declaración de los 11 presidentes

Pilar Bonet

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Aleksandr Obolenski, el hombre que, en 1989, desafió a Gorbachov al presentar su candidatura para el máximo puesto de la dirección soviética, se erigió ayer en defensor de la legalidad jurídica del sistema, al calificar de "destructiva" la declaración de los presidentes.Obolenski defendió al Sóviet Supremo de la URSS y manifestó que los portavoces de las dos cámaras de este parlamento, Iván Láptev y Rafik Nishanov, habían "traicionado" al órgano que dirigen y habían tirado una semana de trabajo a la "basura". Nursultán Nazarbáiev, el presidente de Kazajstán, desempeñó ayer, según Obolenski, el papel del marinero Anatoli Zhelezniakov, quien en enero de 1918 disolvió la Asamblea Constituyente, el primer Parlamento democrático surgido tras la Revolución de Octubre.

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El diputado acusó a las repúblicas de tratar la Constitución de la Unión Soviética como una "prostituta", ya que quienes estaban dispuestos a firmar el Tratado de la Unión el 20 de agosto, comenzaron, el 26 de agosto, a dar pasos para desmontar el Estado.

Obolenski se refirió al resultado del referéndum del 17 de marzo pasado, en el que la mayoría de los soviéticos votaron por la conservación del Estado único, y señaló que los diputados del Congreso deben cumplir el deseo del pueblo y son responsables del destino del país durante un periodo de cinco años.

El Congreso, que había acogido con aplausos fervorosos los reproches de Obolenski a Láptev y Nishanov, fue menos entusiasta cuando el diputado instó a la resistencia. "Con nuestro destino", dijo, "debemos demostrar a todo el mundo que se trata de una usurpación y dar el derecho a la resistencia ante los que se erigen en salvadores de la patria".

Obolenski propuso destituir a Mijaíl Gorbachov como presidente (algo que sólo puede hacer el Congreso) por su responsabilidad en el golpe y también transferir sus competencias a un nuevo presidente del Sóviet Supremo con el objeto de realizar elecciones generales en un plazo de tres meses.

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Sobre la firma

Pilar Bonet
Es periodista y analista. Durante 34 años fue corresponsal de EL PAÍS en la URSS, Rusia y espacio postsoviético.

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