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Trump humilla a Zelenski en una tensa reunión en la Casa Blanca: “Está jugando con la tercera guerra mundial”

El presidente estadounidense cancela la rueda de prensa conjunta y afirma en redes sociales que su interlocutor “no está preparado para la paz”. El acuerdo sobre los minerales se queda sin firmar tras marcharse el líder ucranio precipitadamente del Despacho Oval

Trump reprende a Zelenski en la Casa Blanca.Foto: Brian Snyder (REUTERS) | Vídeo: EPV
Macarena Vidal Liy

Un desastre absoluto que deja el futuro de Ucrania en entredicho. La reunión entre los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y Ucrania, Volodímir Zelenski, en la Casa Blanca ha acabado de manera catastrófica, después de que Trump haya abroncado a Zelenski —en público, delante de todas las cámaras y con un tono inédito— al comienzo de su reunión en el Despacho Oval para tratar sobre el futuro de la guerra este viernes. El republicano, que recibía por primera vez al líder ucranio en la Casa Blanca, ha advertido al líder del país invadido: “Usted no tiene cartas” que jugar en la negociación y lo ha acusado directamente: “Está jugando con la tercera guerra mundial”. Zelenski se ha marchado de manera anticipada, sin firmar el acuerdo previsto de explotación conjunta de minerales ucranios, mientras en redes sociales Trump lo acusaba de “no estar preparado para la paz”.

Tras la acritud extrema demostrada por Trump, la reunión de líderes de varios países de la UE y de la OTAN, entre ellos España, convocada por el primer ministro británico, Keir Starmer, en Londres este domingo cobra más importancia que nunca. Los cauces que se anticipaban para negociar el porvenir de la guerra parecen haber saltado por los aires, y se abre todo tipo de interrogantes sobre qué apoyo recibirá ahora Kiev de un Trump que negocia con Moscú el fin de la guerra, que repite punto por punto los argumentos del Kremlin y que ya había esquivado prometer garantías de seguridad al país invadido. Rusia queda como la gran beneficiada de la ruptura de puentes entre los líderes de los dos países hasta ahora aliados.

“He decidido que el presidente Zelenski no está listo para la paz si Estados Unidos está implicado, porque él cree que nuestra participación le da una gran ventaja en las negociaciones. No quiero ventaja, quiero PAZ. Ha sido irrespetuoso hacia Estados Unidos en el estimado Despacho Oval”, escribía un furioso Trump en su red social, Truth, después de la bronca pública y mientras su interlocutor se preparaba para marcharse sin celebrar la rueda de prensa conjunta que ambos habían previsto. El ucranio ha cancelado también el resto de las actividades que tenía previstas en Washington, incluida una charla en un think tank conservador, para emprender su vuelo a Londres.

La discusión, tan pública, tan violenta, y tan a la vista de la prensa, carece de precedentes en la historia diplomática contemporánea. No es infrecuente que líderes internacionales, o sus representantes, discutan, pero siempre a puerta cerrada. La imagen de la embajadora ucrania en Washington, Oksana Markarova, tapándose la cara con las manos, era la mejor ilustración de la situación.

“O llega a un acuerdo, o nosotros nos vamos”, ha declarado el presidente estadounidense. “Y si nos vamos, se van a quedar solos luchando, y no va a ser nada bonito. Se van a quedar luchando, y no tienen con qué”, ha continuado su reproche. La hostilidad se percibía claramente en los rostros de ambos y el choque que han protagonizado genera una enorme incertidumbre respecto al apoyo a corto plazo que recibirá Ucrania de Estados Unidos.

La disputa había comenzado cuando el vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, declaró fracasada la estrategia de la Administración previa de Joe Biden, de apoyo incondicional a Ucrania en la guerra, y recomendaba el camino de la diplomacia con el presidente ruso, Vladímir Putin. A su vez, Zelenski advertía en contra de cerrar acuerdos con Putin, al recordar que su país ya firmó pactos de paz con Moscú después de que Rusia ocupara Crimea y parte del este de Ucrania, los llamados acuerdos de Minsk, y el país vecino los incumplió. Vance, sentado al lado de Trump y que durante su etapa como senador se mostró extremadamente escéptico sobre la ayuda de Estados Unidos a Ucrania, le replicó que consideraba “irrespetuoso” el hecho de “venir al Despacho Oval y pelearse delante de los medios”, lo que supone culpar a Zelenski de los bruscos comentarios de Trump. En un lenguaje de corte paternalista, le reprochó que no se hubiera mostrado suficientemente agradecido a Estados Unidos o al presidente.

Zelenski intentó mostrarse conciliador. “Todos tenemos problemas, incluso ustedes. Pero tienen un océano por medio y no lo sienten ahora. Ya lo sentirán más adelante”. Ahí entró Trump al trapo: “No nos diga cómo nos vamos a sentir… Tú no estás en buena posición”.

Una sala de conferencia vacía preparada para firma entre el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski.
Una sala de conferencia vacía preparada para firma entre el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski.JIM LO SCALZO / POOL (EFE)

“Esto no va a funcionar a menos que haya un cambio de actitud”, agregó Trump, que declaró: “Putin quiere un acuerdo, pero no sé si usted quiere un acuerdo”.

El choque es más sorprendente si se tiene en cuenta que el presidente estadounidense, que la semana pasada se había mostrado muy crítico —incluso insultante— con Zelenski, en los últimos días parecía haber suavizado su postura y había llegado a asegurar que haría lo posible en sus negociaciones con Moscú para que Ucrania recuperara parte del territorio ocupado por Rusia.

La semana pasada, el presidente estadounidense arremetió contra el ucranio con una retahíla de acusaciones falsas, entre ellas que es un “dictador sin elecciones” y que la responsabilidad de la guerra es suya, que Kiev “comenzó” la guerra. A su vez, Zelenski lo acusó de vivir en una “burbuja de desinformación” de propaganda rusa.

En realidad, Rusia inició la guerra en 2014 con su ocupación de la península de Crimea. En febrero de 2022 comenzó la invasión a gran escala del territorio ucranio. Zelenski fue elegido presidente democráticamente en 2019 por una amplia mayoría, y su país no ha celebrado elecciones desde el comienzo de la guerra porque la ley marcial vigente desde entonces las prohíbe expresamente en tiempos de combate. En cambio, el presidente ruso, al que Trump ha elogiado en varias ocasiones como “un genio”, cuenta con una orden internacional de arresto por crímenes de guerra, se ha deshecho de la oposición en su país y se mantiene en el poder mediante elecciones consideradas sistemáticamente poco limpias.

Los dos presidentes se habían reunido este viernes para firmar un acuerdo económico que prevé que Kiev ceda a Estados Unidos la mitad de sus ingresos de la futura monetización de sus recursos naturales, incluidos los minerales críticos, el gas y el petróleo. Washington alegaba que contar con ese pacto le da un incentivo para defender al país invadido, pues protege también su inversión económica, y Trump sostiene que ayudará a la reconstrucción de la economía ucrania tras la guerra.

La ruptura pública entre Trump y Zelenski concluye en Washington una semana de intensa actividad diplomática en torno a Ucrania, que empezó el lunes con la visita del presidente francés, Emmanuel Macron a la Casa Blanca, y siguió este jueves con la del británico Starmer. Ambos intentaban arrancar a Trump garantías de seguridad para Kiev en caso de un alto el fuego.

Aunque Europa está dispuesta a formar una fuerza de paz de decenas de miles de soldados que vigilaría el cumplimiento del alto el fuego, por sí solas esas tropas no serían suficientes para disuadir a Rusia de otra agresión en el futuro. Los países europeos reclaman, por tanto, a Washington que aporte una “red de seguridad”: vigilancia con radares y aviones militares que intervendrían en caso de peligro. Pero Trump ha esquivado comprometerse a ello una y otra vez pese a la insistencia de los aliados. Se niega a que Ucrania pueda ingresar en la OTAN, subraya que Estados Unidos no aportará tropas sobre el terreno en ningún caso y declara que la mejor garantía de seguridad es el propio acuerdo sobre los minerales, ahora en el aire. Según ese argumento, la presencia económica de Estados Unidos será un factor disuasorio suficiente para Putin.

Zelenski abandona la Casa Blanca, este viernes. Foto: SHAWN THEW | Vídeo: La discusión completa entre Trump y Zelenski

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Sobre la firma

Macarena Vidal Liy
Es corresponsal de EL PAÍS en Washington. Previamente, trabajó en la corresponsalía del periódico en Asia, en la delegación de EFE en Pekín, cubriendo la Casa Blanca y en el Reino Unido. Siguió como enviada especial conflictos en Bosnia-Herzegovina y Oriente Medio. Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid.
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