Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Descubren una biblioteca oculta en un teatro de Valladolid

Alrededor de 4.000 libros, gran parte de ellos del siglo XIX, vieron nuevamente la luz después de más de 20 años de permanecer escondidos en una habitación estanca del teatro Calderón de la Barca, en Valladolid, cuando el pasado jueves los alumnos de la escuela de rehabilitación del Calderón tiraban con la piqueta la pared de ladrillo y cemento que en 1968 fue levantada en un hueco del teatro para preservar tan preciado tesoro cultural. Nada más derribar el pequeño muro, aparecieron las grandes cajas de madera rebosantes de libros que hace años los propietarios del edificio depositaron allí "para preservar la biblioteca de los ladrones, las humedades, los roedores y las obras que en aquellos días eran necesarias en el edificio".El teatro Calderón de la Barca se inauguró, en 1864 con la obra El alcalde de Zalamea, de Calderón de la Barca, por la compañía del actor Joaquín Arjona. Un año después, y en sus dependencias, se constituía el Círculo de Calderón de la Barca, que dio origen a la creación de la biblioteca situada en el salón de los Espejos. Posteriormente, con el correr de los años, el círculo se refundió con el Centro de Labradores. Después de la guerra civil, las dependencias en su día dedicadas al fomento cultural y teatral pasaban a manos del Movimiento, que constituía en ese mismo lugar los locales de recreo de la Guardia de Franco.

El esconder la biblioteca del teatro fue una decisión de la que muy pocas personas tuvieron conocimiento en el Valladolid de 1968. La Caja de Ahorros Provincial, propietaria entonces del edificio, se vio en la necesidad de realizar obras muy urgentes para el mantenimiento del histórico teatro, y ofreció a la universidad la custodia de la biblioteca. La entidad académica, por su parte, contestó negativamente "por no disponer de espacio y por no ser posible una ampliación del archivo bibliotecario con que contaba". Finalmente, se optó por esconder los libros en un lugar conocido por muy pocos.

En cuanto al futuro de los volúmenes reencontrados, la decisión del Ayuntamiento de Valladolid, según ha manifestado su alcalde, Tomás Rodríguez Bolaños, es "que permanezcan en el teatro una vez que finalicen las obras de rehabilitación que se iniciaron hace dos años y que devolverán al teatro el esplendor que tuvo a principios del siglo XX". En la actualidad, el teatro Calderón de la Barca alberga las oficinas de la Semana Internacional de Cine de Valladolid y la escuela de danza de Mariemma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de marzo de 1991