La novela de Oriana Fallaci supera a la de Umberto Eco en ejemplares vendidos el primer día

'Inshala', una obra antibelicista inspirada en la experiencia de la autora en la guerra de Beirut

La nueva novela de la conocida periodista y escritora italiana Oriana Fallaci, escrita bajo el título en árabe de Inshala -en italiano, Insciallah -, que significa Dios lo quiera y que equivaldría a nuestro ojalá, lleva tan sólo 48 horas a la venta y ya se ha revelado como un claro éxito de librerías en Italia similar al de Umberto Eco, un fenómeno que trasciende la pura crítica literaria. El productor Franco Cristaldi ha adquirido ya los derechos para llevarla a la pantalla.

La editorial Rizzoli, que lo ha publicado y que se ha desafiado a sí misma lanzando el libro de 800 páginas en pleno verano con una tirada inicial de 400.000 ejemplares, no sale de su asombro: "Nunca en la historia de esta editorial", han dicho telefónicamente a EL PAÍS desde la central de Milán, un libro, de cualquier género, había vendido tantos ejemplares en sólo 24 horas. Y en sólo 48 horas, Inshala ha superado ya a El péndulo de Foucault, de Umberto Eco, que vendió en Italia el primer día 25.000 ejemplares. Con la diferencia de que la aparición de la novela de Fallaci ha sido prácticamente boicoteada por la prensa, cosa que no había sucedido con Eco. "Es sólo un problema de celos", han dicho en la editorial Rizzoli, a lo que hay que añadir que Oriana Fallaci nunca ha despertado especiales simpatías entre los periodistas de este país. Según el editorialista del diario La Repubblica, Giorgio Bocca, "por pura envidia, porque ella consiguió realizar, y eso siendo mujer, aquellas entrevistas históricas que todos nosotros habíamos intentado en vano "'.Franco Cristaldi, el famoso productor cinematográfico, anunció ayer en Roma que ha adquirido ya los derechos para adaptar al cine y a la televisión la nueva novela de Fallaci, subrayando que ha sido ella misma la que le ha ofrecido tales derechos. "Doy las gracias a Oriana y a la editorial, que ha aceptado el deseo de la escritora", escribió ayer Cristaldi, que ha afirmado que tras haber leído la novela "sin respirar", se ha sentido impresionado. "Puedo asegurar que raramente he leído en mi vida una novela tan rica de acontecimientos, de personajes, de realidades actuales y universales, una novela a veces trágica y a veces irónica, pero siempre conmovedora".

En efecto, la nueva obra de Fallaci es enormemente apasionada. Es una novela de guerra que recuerda a Guerra y paz, de Tolstoi, pero en la que se nota inconfundiblemente, al mismo tiempo, que está escrita por una mujer. Todo lo que late en las 800 páginas, que se inspiran en tres meses de experiencia vivida en la guerra de Beirut a principios de los años ochenta, su desprecio por las armas, su ansia de rescate de aquel infierno a un sueño de esperanza, su intuición de cambiar la ecuación matemática de Boltzmann, la fórmula de la entropía, es decir, la que afirma que el caos es la tendencia inevitable de todas las cosas, en una nueva ecuación a favor de la vida, la ternura que late entre los estallidos de las bombas, la imagen de los perros callejeros y hambrientos de Beirut que acaban siendo "inmortales" y que abren y cierran la novela, su amargura profunda porque todos los dioses de los hombres acaban siendo vilmente instrumentalizados y al mismo tiempo el deseo imperioso del hombre de invocar a un dios "aun sabiendo que es un sueño que no existe", todo es tangiblemente femenino en Inshala.

Todas las guerras

En realidad, aunque la novela abarca la historia de sólo tres meses de guerra, podría ser una obra que abarca todas las guerras. Es un libro profundamen te existencial, como todos los anteriores de la escritora italia na; es una novela sobre el eterno dilema de la muerte y de la vida. Es una tentación de radiografiar lo más profundo y, por tanto, lo más sublime y lo más bajo del único ser creado que camina de pie.A propósito de la guerra, Oriana hace decir al personaje a través del cual ella habla, un profesor de matemáticas: "Nada como la guerra revela al hombre. Nada exaspera tanto su fuerza, su belleza y su tristeza, la inteligencia y la idiotez, la bestialidad, la humanidad, el coraje y el miedo, el enigma".

Inshala es también una novela sobre la soledad, un reflejo de esas soledad voluntaria, monacal, a la que se ha sometido la escritora durante estos últimos seis años mientras escribía la novela en su piso de Nueva York, donde no se ha comunicado con nadie, no ha concedido entrevistas ni contestado al teléfono.

De su Inshala, Fallaci ha escrito tres versiones. La primera entusiasmó al editor, que no quería esperar para publicarla. La segunda tampoco la dejó satisfecha. Y finalmente la tercera, que cuenta con 103 personajes, le ha nacido, ha afirmado, "como un dolor de parto". Tres editoriales españolas se están disputando ya los derechos para publicarla en España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0024, 24 de julio de 1990.