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Críticas al proyecto de Gae Aulenti para el Museo de Arte de Cataluña

Un centenar de arquitectos, historiadores de arte, galeristas y escritores ha dirigido una carta al alcalde de Barcelona, Pasqual Maragall, en la que afirman que "el proyecto básico de la arquitecta italiana Gae Aulenti hipoteca de manera evidente e irreversible el futuro del Museo de Arte de Cataluña".El proyecto de reforma del Palau Nacional de Montjuïc, en Barcelona, como sede del Museo Arte de Cataluña fue encargado por el Ayuntamiento de Barcelona a Gae Aulenti en 1986 y desde entonces ha sufrido diversas modificaciones. Debido a las fuertes críticas de los expertos se suprimió, por ejemplo, una de las ideas más originales de Aulenti: cubrir con agua la gran sala del museo e instalar allí algunas de las ábsides románicas. Los especialistas consideraron que era imposible garantizar la conservación de estas valiosísimas piezas y Gae accedió a modificar su proyecto.

Ahora, a punto de iniciarse las obras, los críticos consideran que se ha llevado adelante un proyecto arquitectónico sin contar con un plan museológico definido y esgrimen, como prueba, que aún no se ha decidido si el Museo de Arte Moderno, que se halla en el parque de la Ciudadela, se instalará o no en el Palau Nacional, como estaba previsto en principio.

Los responsables municipales afirman que los críticos desconcen el estado actual del proyecto de Aulenti y que algunas de los problemas que señalaban los expertos, como el de que el diseño de la arquitecta italiana interrumpía cronológicamente la disposición de las piezas de románico, ya han sido solucionados.

Acuerdo

Otros arquitectos, como Oriol Bohigas o Lluís Domènech, han defendido apasionadamente el trabajo de Aulenti. Bohigas manifestó a este diario: "El proyecto de Gae Aulenti es magnífico, trata de resolver los problemas museológicos y representa una enorme mejora del Palau Nacional; pienso que la protesta obedece a dictados políticos, tendentes a avivar los conflictos entre Generalitat y Ayuntamiento, o procede de personas muy poco solventes para criticar un trabajo de esta categoría". Domenech, que estableció los primeros contactos con Aulenti para la intervención de ésta en el Palau Nacional, afirmó: "El problema radica en que Aulenti no ha tenido un interlocutor de su talla entre los museólogos y en la mala gestión, la indecisión de los políticos y la falta de entendimiento entre las instituciones".Mientras estalla la polémica, Generalitat y Ayuntamiento de Barcelona han llegado, por fin, a un acuerdo sobre el futuro del Museo de Arte. El viernes pasado aprobaron la creación una comisión de varias instituciones que dirigirá la reforma del Palau Nacional. Esta comisión está integrada por un representante del Ayuntamiento, otro de la Generalitat y está presidida por el empresario Pere Duran Farell, considerado "neutral" por ambas partes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de enero de 1990