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El Parlamento polaco aprueba el cambio del sistema político y económico

"Las enmiendas que acabamos de aprobar cambian el sistema social y político del país", manifestó el presidente del Parlamento polaco, Mikolaj Kozakiewicz, tras el debate sobre la reforma de la Constitución polaca, que culminó con la supresión del calificativo "popular" del nombre de República de Polonia y cuanta mención del socialismo se hallase en el texto de la anterior Carta Magna. La reforma coincidió con la aprobación de un paquete de leyes que tienen por objeto instaurar en Polonia la economía de mercado.

La recién reformada Constitución, que el año próximo se verá sustituida por una ley fundamental totalmente nueva, ya no contiene el artículo sobre el papel dirigente del partido comunista y define Polonia como "un Estado democrático y de derecho" y no "socialista". Otro cambio simbólico decretado por el Parlamento con un solo voto negativo es la devolución de la corona al águila blanca, emblema nacional de Polonia.Los diputados de Solidaridad que promovieron la reforma. constitucional no se mostraron entusiasmados con los cambios simbólicos del nombre del Estado y del emblema nacional, forzados por los partidos que forman con Solidaridad la actual coalición gubernamental, concediendo mucha más importancia a las transformaciones reales del sistema: la libre creación de partidos políticos, la desmonopolización del comercio exterior y las garantías para la propiedad privada, puntos que contempla la nueva Constitución.

Un portavoz del sindicato independiente Solidaridad, dijo que para poner al águila la corona, símbolo de la soberanía nacional, había que esperar la regulación, "acorde con la voluntad del pueblo polaco", del problema del estacionamiento del Ejército soviético en Polonia, la despolitización de la policía, controlada todavía por el partido comunista, y la aprobación de una ley electoral plenamente democrática por el Parlamento.

Programa de austeridad

En la intención de los legisladores, la reforma constitucional tenía por objeto dulcificar a los polacos la próxima aplicación del programa de austeridad que marcará la primera fase del retorno de Polonia al capitalismo. En este sentido, el Parlamento aprobó un paquete de 11 leyes presentadas por el Gobierno que a partir del próximo 1 de enero darán pie a una auténtica revolución del sistema económico. Las metas del programa gubernamental son la reprivatización paulatina de la mayor parte de la economía nacional y la creación de mercados de capital, mano de obra y productos. Las medidas más próximas serán la liberalización de casi todos los precios, hasta el momento controlados por el Estado, y la implantación de la convertibilidad de la moneda nacional.La primera fase del programa, destinada a frenar la hiperinflación que arruina la economía, supone enormes sacrificios para la población, que a lo largo de los próximos seis meses verá prácticamente congelados sus salarios, mientras que el índice de inflación crecerá, sólo en enero, en un 45%.

La población reacciona ante el programa de austeridad con miedo al desempleo, que puede ascender a unas 400.000 personas, según estimaciones oficiales, mientras en las ciudades las amas de casa tratan de hacer acopios de azúcar, harina y otros comestibles. En diciembre, mes en el que se dieron a conocer los planes del Gobierno, el índice de popularidad de éste bajó del 82% registrado en noviembre pasado al 76% de la población.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 31 de diciembre de 1989

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