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Paquete legislativo y tensión social

C. S., El plan de privatizaciones argentino, que haría palidecer al liberalismo más audaz, ha puesto en venta o en régimen de concesión a todos los activos del país con alguna significación. El proceso, que no ha encontrado obstáculos parlamentarlos, puede despertar resistencia social. La actual lucha dentro del sindicalismo argentino está estrechan ente vinculada a este proceso económico por la necesidad gubernamental de contar con un punto de apoyo firme para sus planes dentro del movimiento obrero.

El Gobierno argentino logró la aprobación de un paquete , que está compuesto por la ley de Emergencia Económica, la de Reforma del Estado, y el decreto 1.226 de noviembre, fundamentalmente. La ley de Emergencia Económica señala, por ejemplo, que "pone en ejercicio el poder de policía de emergencia del Estado, con el fin de superar la situación de peligro colectivo creada por las graves circunstancias económicas y sociales que la nación padece". Entre otras cosas, suspende "con carácter general los subsidios, subvenciones y todo otro compromiso del mismo carácter que afecte a los recursos del Tesoro nacional".

Las medidas contenidas en esta ley, de neto comite liberal, incluyen la reforma de la carta orgánica del banco central, que tiene por objetivo dotarlo de independencia respecto de las necesidades financieras del Estado, para "que cumpla su primordial misión de preservar el valor de la moneda". Objetivo este que no ha impedido que el dólar se disparara. La ley elimina los regímenes de promoción, es decir, beneficios fiscales, en la industria y en la minería, suspende el régimen de adquisición forzosa de bienes nacionales y liberaliza las inversiones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de diciembre de 1989