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Una exposición evoca en Barcelona la obra del modernista Domènech i Montaner

Una exposición que evoca la obra y la época del arquitecto modernista barcelonés Lluís Domènech i Montaner (1849-1923) fue inaugurada ayer en la sala Playa de Sant Jaume, de la Fundación Caixa de Barcelona. La exhibición reúne planos, croquis, bocetos, maquetas y elementos de diseño encargados por el arquitecto para sus proyectos constructivos, entre los que destacan edificios como el Palau de la Música de Barcelona (1908) o reformas de construcciones ya existentes, como la que llevó a cabo en 1888 en la sede del Ayuntamiento de Barcelona.

La exposición, organizada por la Fundación Caixa de Barcelona, permanecerá abierta hasta enero de 1990, y en ella se recogen no sólo las realizaciones técnicas y arquitectónicas de Lluís Doménech i Montaner, sino también sus vertientes como humanista, pensador y político, en las que representó también los ideales del modernismo catalán.Como apuntó el ex conseller de Cultura de la Generalitat de Cataluña Joan Rigol en el acto de inauguración de la exposición, "Doménech i Montaner es un gran arquitecto, pero no es sólo un gran arquitecto. Su personalidad se proyectó en la política, porque creía que la política hay que practicarla en bien del país desde las convicciones personales, la preparación profesional y la actitud cívica. Él representaba una sociedad catalana que tenía un proyecto de futuro, que era creativa y en la cual valía la pena dedicar esfuerzos a construir un país".

El arquitecto Lluís Domènech i Girbau, descendiente de Domènech i Montaner, que ha sido el comisario de esta muestra junto con Lourdes Figueras, explicó: "Esta exposición es, por un lado, el resultado de la recuperación del archivo de Domènech i Montaner, disperso desde la guerra civil, y, por otro, la síntesis conceptual y contextualizada de la obra del arquitecto referida a su época. El trazo más significativo de la obra de Domènech es la actividad pluridisciplinar desplegada en los campos de la arquitectura, la política, la historia, las artes gráficas, la heráldica y la arqueología, complementadas con la participación en otras actividades culturales y cívicas".

La exposición sobre Domènech i Montaner contiene 175 elementos catalogados, entre planos, maquetas, bocetos, objetos de diseño encargados por el arquitecto y otros elementos que él creó o que utilizaba, como es el caso de una colección de guías y mapas de toda Europa.

Algunas de las piezas expuestas, como los planos de la reforma de la sede del Ayuntamiento de Barcelona, permiten conocer anécdotas de la vida del arquitecto, que se hizo cargo del encargo municipal después de que Gaudí se negara a aceptar la obra. Acerca de esta capacidad de reacción de Doménech i Montaner, Lluís Doménech i Girbau dijo que su antecesor tenía "una concepción muy práctica y muy culta de la arquitectura, un equipo muy bien organizado y la capacidad para ejecutar proyectos y obras muy rápidamente".

Casas particulares

Junto a los planos, maquetas y elementos del Palau de la Música Catalana, construido entre 1905 y 1908, se exponen también dos documentos. El primero son los honorarios recibidos por Domènech como pago de su edificio: 2.500 pesetas en acciones del auditorio, ya que la sociedad que lo gestionaba no disponía de efectivo. El segundo documento es un donativo de 500 pesetas que hizo Domènech para paliar la escasez de liquidez del palacio de la música que acababa de construir.Una parte significativa de la exposición está dedicada a las viviendas familiares que Domènech construyó para la burguesía catalana de fines de siglo, justo en el momento en que se encontraba en el apogeo de su profesionalidad.

Entre estas construcciones figuran la casa Lleó Morera de Barcelona, restaurada en 1988 después de una reforma mutiladora realizada tras la guerra civil, la casa Navás de Reus (Tarragona) o la casa Roura, en Canet de Mar (Barcelona).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de noviembre de 1989