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Semana histórica

Histórico. Ésta es la palabra que les gusta utilizar a los periodistas. Pero, ¿qué otra palabra se puede usar para los acontecimientos que han tenido lugar en las calles alemanas y en las elecciones de Estados Unidos la semana pasada? Los demonios que dominan nuestras vidas son el comunismo y el racismo. ¿Qué puede ser histórico si no lo es que el comunismo alemán oriental se tambalee o que el racismo en Estados Unidos se suavice?Hace algunos años, algunos días, era casi inimaginable que los alemanes orientales pudieran abrir el odiado muro, y ahora apenas tienen tiempo de hacer suficientes agujeros en él. La agitación reinante es maravillosa, y preocupante. (...)

Los alemanes del Oeste tienen que encontrar la forma de manejar la avalancha de alemanes orientales. Occidente tiene que buscar un nuevo equilibrio; de otro modo, el Oeste, después de haber ganado la guerra fría, puede perder la paz caliente. (...)

Un Nueva York agitado por una tormenta racial, donde sólo uno de cada cuatro votantes es negro, ha difundido el mismo mensaje que Virginia -incluso más claro- al elegir a Dinkins como primer alcalde negro de la ciudad. Muchos candidatos negros han ganado elecciones como alcaldes, pero esto ha sido en ciudades donde la mayoría de los votantes eran negros. El martes pasado, las victorias electorales demostraron triunfos tansraciales, algo tan inimaginable como el fin del muro de Berlín.

14 de noviembre

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