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Bush, a la espera

Estados Unidos excluye de momento una reanudación de la ayuda militar a la contra nicaragüense y reafirma que "el proceso de paz. ofrece la mejor esperanza de poner fin al conflicto y de conseguir la democratización de Nicaragua". Al mismo tiempo, la Administración del presidente George Bush cree que la reanudación de las hostilidades por parte del Gobierno sandinista pone en peligro la desmovilización de los rebeldes acordada en Tela.El portavoz presidencial, Marlin Fitzwater, reafirmó ayer el compromiso de Washington con el proceso de paz acordado por los cinco presidente centroamericanos en Tela el pasado verano, "a pesar de que habrá opiniones para todos los gustos".

Las opiniones para todos los gustos las expresaron ayer varios miembros del Congreso norteamericano. A pesar de que la irritación era la tónica general, muy pocas voces se mostraron a favor de reanudar la ayuda militar a la contra, suspendida en febrero.

Una de las excepciones fue el congresista republicano por California Bruce Hunter, para quien Estados Unidos perderá "toda la credibilidad que le queda en la zona" si deja abandonados a los rebeldes. Hunter manifestó que la decisión de reanudar las hostilidades por parte de Managua se debía a que, por primera vez, Ortega ha sido superado en las encuestas de opinión por la candidata de la oposición, Violeta Chamorro.

Fitzwater manifestó que la situación era seguida "muy de cerca" por el presidente Bush y que la evaluación de la misma "se haría de acuerdo con el desarrollo de los acontecimientos". De las palabras del portavoz presidencial se deduce que por el momento la Administración de Bush prefiere una salida diplomática a la crisis, a través de una presión sobre Ortega por parte de otros líderes latinoamericanos y europeos y una nueva gestión de mediación por parte de la Organización de Estados Americanos y de las Naciones Unidas. Sin embargo, Fitzwater advirtió que sería "poco realista" esperar una desmovilización de los rebeldes en tanto en cuanto sigan las hostilidades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de noviembre de 1989