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Lluis Pasqual destroza el escenario en 'Comedia sin título'

La última obra de García Lorca por estrenar hizo levantar al público para aplaudir

Lluis Pasqual, director del Centro Dramático Nacional, no salió anoche a saludar al escenario al término del estreno de Comedia sin título, única pieza de García Lorca que quedaba por estrenar, y al término de la cual, en un montaje espectacular, el escenario parece caerse. No obstante, el público en pie ovacionó lo que era el último montaje de Pasqual al frente del Centro Dramático Nacional.

Horas antes de la primera representación, el director reunió a toda la compañía y planteó la posibilidad de que no salieran al escenario al finalizar las representación. Los actores estuvieron de acuerdo, aunque esperaron a que se pronunciara al respecto Alfono del Real, el más veterano.Aunque pasó desaparecibido para el público, Lluís Pasqual subió al escenario en los primeros momentos de la obra. Detrás de un telón de escasa transparencia y poca luminosidad, se vio cómo Pasqual abrazaba a Imanol Arias y unía su frente a la de él. Con ese gesto pareció que el director catalán quiso pasar la batuta: "A partir de ese momento, la función era de ellos", comentaba Pasqual al analizar el significado del gesto.

Minutos después de la representación, mientras los elogios le llegaban por todas partes, el joven director comentaba el porqué de no salir al escenario aún a riesgo de parecer pedante. "Lo he hecho para ser coherente hasta el final. Si Lorca hubiera querido hacer un último guiño, estoy seguro de que lo habría escrito, y desde luego en ningún caso se le escapó. Es por ello que no podíamos salir a saludar". De haberlo hecho, Pasqual y su compañía seguramente hubieran roto el clima creado en los últimos minutos de la representación, cuando los espectadores, casi acongojados, terminan presenciando cómo se derrumba, literalmente, el escenario.

El público, aunque no corre riesgos físicos, sí queda inmerso en la gran polvareda surgida de los escombros de lo que parece un teatro derruido.

Jorge Semprún, ministro de Cultura, comentaba: "Esta obra es digna de todo lo que ha hecho Lluís Pasqual hasta ahora". El escritor Rafael Alberti, que se encontraba acompañado, además de por su sobrina inseparable, por la hermana del autor, Isabel García Lorca, consideró "genial", "magnífico" el montaje, y opinó que a su juicio era lo mejor que había escrito sin duda García Lorca. Alberti subrayo el valor de Lluís Pasqual, que se exponía a "cargarse todo", o al menos a que salieran los espectadores con esa sensación.

José Manuel Garrido, director general del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música, comentó que era impresionante la interacción que se habla producido y se viene produciendo desde hace años entre Lorca y LLuís Pasqual.

Por amor

El director se sentía emocionado y afirmaba que con este montaje ha ejercido su oficio por encima de todo. "Aunque en una primera lectura pueda verse que abogo por la destrucción del teatro, y de hecho lo destruyo, detrás de todo eso no hay más que un profundo amor por esta profesión y por el teatro".También en términos entusiastas se expresaba la hermana de García Lorca, quien llegó a decir de Pasqual, "es el director que mejor le entiende [a García Lorca]".

Imanol Arias, protagonista del montaje que le ha supuesto su vuelta a los escenarios teatrales tras nueve años de ausencia, afirmaba, aún sudoroso por el intenso trabajo que desarrolla casi siempre en el patio de butacas, mezclado con el público: "Esta ha sido una de las noches más inolvidables de mi vida. Ha sido impresionante ver y darme cuenta de lo que es tener una compañía potente que te empuja y que además no sabes hacia dónde te lleva. A ello se ha unido que el público también ha tenido un papel fundamental esta noche". Arias comentó que en esta obra existe un doble recorrido: el que se hace a través del texto y el personaje, y el que hace a través de sí mismo, al tener que aportar numerosos elementos propios".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de junio de 1989