Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
EL POLÉMICO LEGADO DEL ARTISTA

Semprún asegura que no habrá tensiones en el reparto de la herencia de Salvador Dalí

El Estado toma posesión del legado del pintor depositado en Figueres, Púbol y Cadaqués

El ministro de Cultura, Jorge Semprún, aseguró ayer que no habrá tensiones en el futuro reparto del legado del pintor Salvador Dalí y subrayó que no te parecían procedentes las declaraciones del presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, sobre el testamento del pintor. "Nos sentimos engañados, pero no sabemos por quién", dijo Pujol. Los ex consellers de Cultura Joan Rigol y Max Calmer atribuyeron ayer el supuesto engaño al abogado del pintor, Miguel Doménech, a quien no fue posible localizar ayer. Semprún señaló que la obra será administrada "desde la mayor consideración para las necesidades del público, un público que tanto es catalán como castellano, vasco o de cualquier otro sitio". El Patrimonio del Estado tomó ayer posesión del legado.

MÁS INFORMACIÓN

Pujol y Semprún se verán el próximo lunes en Barcelona, horas antes de que el Gobierno catalán analice el testamento del pintor durante su habitual reunión semanal. "Parece que nosotros hubiéramos manipulado el testamento y no ha sido así. Ha sido una sorpresa agradable, pero sorpresa total porque yo mismo pensaba que el testamento era otro y no entiendo las reacciones airadas que se están produciendo", dijo Semprún sobre las declaraciones de Jordi Pujol.Semprún no quiso hablar de las personas concretas que realizarán el reparto. "No hay prisa y, por tanto, no vamos a actuar con precipitación. Trabajaremos de acuerdo con la Fundación Gala-Dalí, donde también está representada la Generalitat, y en el reparto habrá unas obras que irán

museos nacionales, como el Centro de Arte Reina Sofía, y otros al entorno geográfico daliniano, Figueres y Púbol. Aún no se puede decir qué cosa irá a cada sitio porque no se ha concluido el inventario. Pero para tranquilidad de todos, lo que puedo adelantar es que las instituciones del Estado con sede en Madrid no tienen espacio para 200 lienzos". El ministro precisó que en la gestión del legado la Fundación Gala-Dalí "va a tener una participación fundamental".

Fuentes del Departamento de Presidencia de la Generalitat señalaron que el Gobierno de esta institución abogará por un "reparto con criterios de racionalidad, después de escuchar la opinión de los técnicos y de la Fundación Gala-Dalí. La voluntad es conjugar la distribución del conjunto del legado con la oferta museística pública".

"La voluntad del Gobierno de la Generalitat", agregó el portavoz consultado, "es que el tema se resuelva cuanto antes, aunque no hay un plazo establecido. Si se imponen criterios de sentido común es difícil, por ejemplo, que si hay un Mariá Fortuny se quede en Figueres y lo lógico es pensar en Barcelona. Se seguirán criterios de especialización y coherencia. Parece claro que el Centro de Arte Reina Sofía puede llevarse una buena parte, aun que el principal museo de Dalí seguirá estando en Figueres".

El secretario de la Fundación Gala-Dalí, Josep Vergés, y los patronos Ana Beristáin y Miguel Doménech, este último en su calidad, además, de abogado del pintor, acompañaron ayer al subdirector general del Patrimonio Nacional -organismo adscrito al Ministerio de Hacienda-, Francisco Soler Valero, que viajó a Figueres, Púbol y Cadaqués para tomar posesión del legado. Valero traía consigo una carta legitimada del ministro de Cultura en la que se solicitaba al notario José María Foncillas una copia auténtica del testamento.

Fuentes del Departamento de Cultura eludieron efectuar ninguna precisión a las declaraciones de Pujol, afirmando que desconocían los motivos que habían impulsado al presidente a efectuarlas. El ex conseller de Cultura de la Generalitat, Joan Rigol, manifestó que en la Administración catalana existía la convicción, "a través de los mensajes que recibíamos de Miguel Doménech", que el legado de Dalí se repartía, por testamento, entre la Generalitat y el Estado. "Ante la evidencia de que no ha sido así, sólo cabe pensar que Doménech no lo sabía todo sobre el entorno del pintor, porque si lo hubiera sabido... entonces no tendría sentido que nos estuviera engañando constantemente, incluso durante las entrevistas que mantenía con el presidente".

Rigol, fue conseller de Cultura entre junio de 1984 y diciembre de 1985. "A los 15 días de estar en el cargo, Dalí tuvo el accidente de Pubol", dijo. El ex conseller no considera que durante su etapa la Generalitat hubiera hecho ningún gesto que pudiera provocar el rechazo del pintor. Rigol señaló que no tiene ninguna hipótesis sobre las razones que habrían conducido a Dalí, en 1982, a corregir un primer testamento donde la Generalitat también era beneficiaria por otro en que el único heredero era el Estado español.

En opinión del ex conseller Max Cahner la situación que se ha producido con el legado del pintor "es lamentable y demuestra una falta de sensibilidad muy notable de parte de algunas de las personas que rodearon a Dalí en estos últimos tiempos". Max Caliner, conseller durante los años en que Dalí y Gala volvieron definitivamente a España, recuerda que en aquel entonces (años 1980-1982) la Generalitat hizo "todo cuanto pudo" para convencer a Dalí de la necesidad de volver a su país para su mayor tranquilidad".

Max Cahner subrayó que el testamento debía de ser conocido, al menos por una persona del entorno de Dalí, "muy probablemente Miguel Doménech, una persona que siempre se mostró identificada con el Gobierno, no por casualidad es el cuñado de Calvo Sotelo y de Fernando Morán". "El testamento", dijo Max Cahner, "debió de ser escrito en un borrador duante la primera visita del notario a Dalí; luego, tras una redacción normalizada, el notario tiene la obligación de pasar una copia al interesado para que si está de acuerdo lo firme. Casi diría que estoy convencido de que Doménech, si no estuvo durante dicha redacción, sí conoció luego el texto, antes de que Dalí lo firmara. Es más, creo que incluso el testamento fue consensuado luego con miembros del Gobierno".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de febrero de 1989